Ciento veintiocho personas, 73 de ellas menores de edad, fueron detenidas en Barcelona por actos vandálicos, daños en la vía pública y saqueos. Los disturbios recuerdan, aunque a menor escala, a los incidentes registrados durante las protestas del 17 de octubre en Francia.
Videos difundidos en redes sociales muestran a grupos de jóvenes, muchos vestidos de negro, corriendo por las calles de Barcelona y atacando comercios. Los incidentes se produjeron después de que los manifestantes se congregaran en una plaza del centro de la ciudad para participar en una protesta que no había sido comunicada a las autoridades.
Entre los arrestados figuran 73 menores de edad, según informó Sílvia Catà, jefa de los Mossos d'Esquadra, la policía catalana, al medio '3CatInfo'. La funcionaria señaló que se están preparando los informes correspondientes para remitirlos a la Fiscalía de Menores y al tribunal competente. Asimismo, precisó que solo dos de los detenidos tenían antecedentes judiciales.
Violencia gratuita
Catorce agentes de los Mossos d'Esquadra y uno de la Guardia Urbana resultaron heridos durante los disturbios, indicó Catà, quien calificó los hechos de “violencia gratuita”.
La policía catalana investiga el perfil de los arrestados y las circunstancias en las que se produjeron los incidentes, registrados poco más de un mes antes de las elecciones generales anticipadas en España. Según Catà, los participantes son personas “totalmente desorganizadas” que fueron convocadas a través de las redes sociales, entre ellas TikTok.
A última hora del sábado, los Mossos recomendaron a la población evitar los alrededores de la céntrica plaza de Cataluña. En esa zona, grupos violentos quemaron contenedores, destrozaron mobiliario urbano y lanzaron piedras contra los agentes, según informó la policía.
“La violencia no tiene cabida en Cataluña. Nunca”, manifestó en X el presidente regional, Salvador Illa, quien reclamó que los responsables “paguen” por sus actos.
Campaña electoral marcada por los disturbios
En plena campaña para las elecciones del 29 de noviembre, el líder de la oposición de derecha, Alberto Núñez Feijóo, defendió la necesidad de “un cambio” para España que surja de las urnas “con libertad y respeto”. “La convivencia exige responsabilidad y no alimentar a quienes la ponen en riesgo”, agregó en X.
Por su parte, Santiago Abascal, líder del partido de extrema derecha Vox, acusó a «las milicias» del presidente del Gobierno socialista, Pedro Sánchez, de “destruir” todo lo que pueden, desde Ceuta hasta Barcelona. Su declaración aludió también a la crisis migratoria que afectó durante el verano a ese enclave español situado en el norte de África.
Cerca de 39 millones de españoles están llamados a participar en los comicios. Según las encuestas citadas en la información, el conservador Partido Popular (PP) se situaba por delante de los socialistas, aunque sin alcanzar la mayoría absoluta, lo que podría dar a Vox un papel decisivo en una eventual llegada de la derecha al poder.
Los disturbios de Barcelona se producen una semana después de los saqueos registrados en Francia durante una jornada de protestas marcada por enfrentamientos e incidentes violentos. El sábado también hubo manifestaciones en territorio francés, que transcurrieron en su mayoría de forma pacífica bajo un dispositivo de seguridad reforzado respecto al desplegado el 17 de octubre.


