En el Perú acostumbramos a responder a los problemas con nuevas leyes, cuando falta hacer cumplir las que ya tenemos. La minería ilegal es un claro ejemplo. Mientras sigue ganando terreno y alimentando la violencia y el crimen organizado, continuamos discutiendo nuevas normas y ampliando plazos. ¿De qué sirven más leyes si no somos capaces de hacer cumplir las existentes?
El Ministerio de Energía y Minas puede excluir del Reinfo a quienes incumplen las reglas, operan en zonas prohibidas, obstaculizan fiscalizaciones o utilizan su inscripción para beneficiar a terceros. No necesita esperar otra ley del Congreso. Necesita ejercer su autoridad de forma sostenida y transparente.
El propio Minem ha identificado inscripciones que incumplen las condiciones para permanecer en el Reinfo. Pero, ¿se han concretado las exclusiones? No basta con identificar irregularidades ni anunciar procedimientos. El Estado debe ejecutar las exclusiones que correspondan y evitar que un mecanismo creado para formalizar termine protegiendo la ilegalidad.
En abril de 2025, el Tribunal Constitucional estableció que los regímenes de formalización no pueden contemplar exenciones de responsabilidad penal por delitos ambientales. Sus decisiones deben cumplirse, no interpretarse según la conveniencia política del momento.
No se puede seguir prolongando el régimen excepcional de formalización minera bajo otro nombre. Es indispensable que se depure el registro de quienes operan en falta, que se garantice la trazabilidad del mineral, el control de las plantas de beneficio y que haya una fiscalización efectiva. De lo contrario, prolongaremos un problema cada vez mayor.
El Perú necesita una minería artesanal y de pequeña escala formal, responsable y competitiva, con oportunidades para quienes quieren hacer las cosas bien y consecuencias para quienes vulneran la ley. No podemos aspirar a atraer inversiones, generar desarrollo y construir confianza mientras el Estado posterga decisiones que ya le corresponden. La confianza no nace de las promesas, sino de hacer cumplir las reglas.


