La Libertad es la región que más casos acumula, seguida de Piura, Lambayeque y San Martín. Fuente: RPP con información del CDC del Minsa
A raíz de esta situación crítica, RPP realizó este jueves un programa especial llamado ‘Tema de fondo: dengue, alerta y prevención’, que contó con la participación de especialistas y profesionales del sector Salud.Pero, antes de iniciar, es necesario conocer que el dengue se transmite a través de la picadura del zancudo Aedes aegypti, que también transmite zika, fiebre amarilla y chikungunya. Este insecto se reproduce en el agua acumulada en recipientes –como baldes, bebederos de animales, floreros y piscinas – y se puede identificar por sus marcas blancas, tanto en su cuerpo como en sus patas.Además, las condiciones climatológicas aceleran el ciclo biológico del dengue, que acelera su ciclo biológico cuando hay altas temperaturas y lluvias intensas, factores propios de El Niño.Características del dengue. Fuente: Gráfica elaborada por el Ministerio de Salud
¿Por qué aumentaron los casos de dengue en el Perú?El doctor César Munayco, director del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Minsa, explicó que el número de contagios varía considerablemente de un año a otro debido, principalmente, a la inmunidad que desarrolla la población después de afrontar grandes epidemias.El especialista recordó que, tras los brotes registrados en 2017, 2023 y 2024, se esperaba que en los siguientes años se produjera una reducción de casos. De hecho, mencionó que, en 2025, se contabilizaron aproximadamente entre 30 000 y 40 000 contagios. Sin embargo, el comportamiento de la enfermedad en 2026 fue distinto debido a las condiciones climáticas.“Cuando tenemos epidemias grandes, como la del 23, el 24 o la de 2017, generalmente después de esas epidemias grandes se espera que los dos o tres siguientes años haya menos casos. Particularmente en este año ha cambiado algo, porque el factor importante ha sido El Niño”, sostuvo.Munayco también explicó que el mosquito Aedes aegypti ha ampliado su presencia hacia zonas de mayor altitud, un comportamiento relacionado con el incremento de las temperaturas. “Pensamos que el Aedes aegypti solamente podría sobrevivir debajo de los 2 000 metros sobre el nivel del mar, pero hemos encontrado en Apurímac por encima de los 2 700 metros. La temperatura es clave porque facilita el ciclo biológico del mosquito y hace que sea más competente en poder transmitir la enfermedad”, indicó.A las condiciones climáticas se suman los factores sociales. El director del CDC-Perú sostuvo que una parte de la población no cuenta con acceso permanente al agua potable y debe almacenar el recurso en recipientes, lo que puede favorecer la reproducción del mosquito si no se adoptan las medidas de protección correspondientes.“El mosquito pone sus huevos en agua limpia y los principales criaderos que tenemos en el país son básicamente los cilindros donde las personas almacenan agua para la bebida, para preparar los alimentos. Por eso, es importante hacer un manejo adecuado de estos recipientes para evitar que los zancudos dejen sus huevos”, aseveró.En las zonas donde se registran lluvias frecuentes, como la selva y el norte del país, las llantas también constituyen criaderos importantes que las autoridades sanitarias vienen identificando. La pobreza y la falta de políticas públicas para garantizar el acceso a servicios básicosPara el médico salubrista Ernesto Gozzer Infante, profesor de la Facultad de Salud Pública y coordinador de la maestría en Salud Pública Global de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), la propagación del dengue no puede explicarse únicamente por la presencia del mosquito, sino también por las condiciones sociales en las que vive la población.El especialista sostuvo que la falta de acceso generalizado al agua potable y al alcantarillado, así como la ausencia de sistemas de drenaje pluvial, son factores que dificultan la prevención de esta enfermedad.“La picadura del mosquito es el último milímetro entre el dengue y la persona, pero el recorrido para que haya dengue en una población y en una persona empieza con la pobreza”, manifestó.En ese sentido, Gozzer consideró que el país necesita políticas públicas de largo plazo que permitan mejorar las condiciones de vida de la población, especialmente en las zonas más vulnerables. Entre sus propuestas mencionó la necesidad de garantizar la cobertura de agua potable y desagüe, además de implementar sistemas de drenaje pluvial para evitar la acumulación de agua.“Una de las primeras cosas es tener agua potable, cobertura de agua potable y desagüe para toda la población. La segunda cosa son los drenajes pluviales, que nos van a ayudar no solamente para el dengue”, explicó.Asimismo, señaló que la prevención requiere un trabajo coordinado entre el Gobierno central, los sectores de Vivienda y Educación, los gobiernos regionales y la sociedad civil. A su criterio, las acciones no deben limitarse a responder cuando se incrementan los contagios, sino que deben desarrollarse antes de que aparezcan las epidemias. ¿Por qué el dengue puede causar la muerte?Uno de los principales riesgos de esta enfermedad es que algunos pacientes pueden desarrollar complicaciones que requieren atención médica inmediata.Munayco explicó que una de las razones por las que se producen fallecimientos es el retraso en acudir a los establecimientos de salud, especialmente cuando las personas desconocen los signos de alarma, como el dolor abdominal intenso, los vómitos persistentes, los sangrados, el decaimiento y los desmayos.El especialista también advirtió sobre los riesgos de la automedicación, debido a que puede llevar a consumir medicamentos que no están indicados para el manejo del dengue y retrasar la atención médica.“Acudir oportunamente es la única forma de poder salvar la vida”, enfatizó. Por su parte, Julio César Barrena, médico cirujano con maestría en Medicina Familiar Comunitaria y asesor de la Junta Directiva del Colegio Médico de Piura, explicó que el dengue puede clasificarse de esta forma: sin signos de alarma, con signos de alarma o grave. Por ello, dijo que no necesariamente se debe presentar hemorragias para reconocer que un paciente está desarrollando complicaciones.El especialista precisó que el dolor abdominal debe ser intenso y continuo, mientras que los vómitos deben ser persistentes para considerarse señales de alarma. También mencionó los sangrados, la aparición de hematomas, la somnolencia excesiva, la irritabilidad y la dificultad para respirar.Barrena advirtió que las complicaciones pueden presentarse durante un periodo de aproximadamente 48 horas, por lo que recomendó acudir rápidamente a un establecimiento de salud ante cualquiera de estas manifestaciones. Vacuna contra el dengue: ¿qué tan efectiva es frente al serotipo 3?Otro de los aspectos que genera preocupación entre los especialistas es la protección que ofrece la vacuna contra el dengue frente al serotipo que actualmente predomina en el país.El médico infectólogo Juan Carlos Celis, del Hospital Regional de Loreto, explicó que la vacuna TAK-003 ha demostrado buenos resultados frente a los serotipos 1 y 2. Sin embargo, señaló que todavía existe información limitada sobre su eficacia frente al serotipo 3.El especialista indicó que este serotipo representa más del 90 % de los casos que circulan actualmente en el Perú, por lo que pidió prudencia al momento de hablar sobre el nivel de protección que ofrece la vacuna. “Para el dengue 3 hay datos muy pequeños. Es decir, que debemos ser prudentes en decir que es lo mismo que para el dengue 1 y 2. (...) Hay datos que van a salir recién, probablemente de acá a meses o el próximo año, sobre la efectividad para dengue 3”, sostuvo.Celis recordó que la vacunación constituye un componente más de la estrategia de prevención y no garantiza que una persona no contraiga la enfermedad. Pero sí reduce drásticamente el riesgo de desarrollar los síntomas graves.“Yo creo que podemos hacer un símil con las vacunas contra la COVID-19, donde claramente decíamos que no me protege de la infección. Muy probablemente nos pueda dar dengue a los vacunados, como yo que estoy vacunado como personal de salud”, aseveró.El infectólogo también expresó su preocupación por el avance de la vacunación. Como ejemplo, mencionó que en Loreto la cobertura no llegó al 50 % de lo esperado para la primera dosis, mientras que en la segunda fue inferior al 30 %. Regiones del norte podrían afrontar una mayor presión sobre sus servicios de saludAdemás del incremento de contagios, los especialistas advirtieron sobre las dificultades que podrían enfrentar los establecimientos sanitarios si la demanda de pacientes continúa aumentando.Celis señaló que varias regiones del norte, entre ellas Piura, Tumbes, La Libertad y Lambayeque, ya presentan dificultades para atender a los pacientes con dengue. Según explicó, algunos distritos y provincias han sido superados por la demanda, mientras que la implementación de unidades de vigilancia clínica y módulos de atención no avanza al ritmo necesario.“Si no nos preocupamos por la atención del paciente cuando están empezando a subir los casos, lo que vamos a tener es un colapso de hospitales, de camas que no están, de personal de salud que no está y, por lo tanto, aumento de los fallecidos”, alertó. El especialista recordó que las epidemias anteriores dejaron lecciones sobre la importancia de reforzar oportunamente los servicios de salud, antes de que se produzca una saturación de los establecimientos.Por su parte, Munayco indicó que el Minsa viene capacitando al personal sanitario de las regiones para mejorar la atención de los pacientes y recordó que la mayoría de los casos puede tratarse en el primer nivel de atención, principalmente mediante hidratación y seguimiento médico.Los pacientes que presentan signos de alarma deben ser derivados a unidades de vigilancia clínica, mientras que aquellos que desarrollan cuadros graves requieren atención hospitalaria.El director del CDC-Perú añadió que el Ministerio de Salud también brinda apoyo a las regiones donde el incremento de contagios supera la capacidad de los servicios, mediante puestos móviles de avanzada y hospitales de campaña.Desde la región Piura, el médico Julio César Barrena manifestó su preocupación por la falta de un reconocimiento formal de la situación de epidemia, pese al incremento de contagios y a la circulación del serotipo 3.“Si tenemos 1 300 casos de dengue semanalmente. Eso quiere decir que vamos a tener más o menos este un poco de 180 pacientes que requieren hospitalización por semana. Ya las últimas tres semanas hemos tenido como 1300 casos, entonces esa es una situación y se va a ir incrementando”, alertó. El especialista precisó que en mayo se emitió una alerta por el aumento de casos y la introducción de este serotipo, pero consideró que la situación actual requiere nuevas medidas para reforzar la respuesta sanitaria.Barrena explicó que el reconocimiento formal de la epidemia permitiría asignar recursos adicionales a los establecimientos de salud, reforzar las unidades de vigilancia clínica y garantizar la disponibilidad de medicamentos, insumos, personal y camas hospitalarias.El médico recordó que Piura acumula 14 761 casos y 14 defunciones. Además, advirtió que la región podría enfrentar un escenario más complicado ante la eventual intensificación del Fenómeno El Niño.“Es una lamentable situación ante los anuncios de un Niño que podría ser extraordinario. Todos esperamos que todas las predicciones se equivoquen por el bien de la población”, expresó.Ante este escenario, los especialistas coincidieron en la importancia de fortalecer las acciones de prevención, mejorar la capacidad de respuesta de los establecimientos de salud y garantizar que la población reconozca oportunamente los signos de alarma.Además, sostuvieron que la lucha contra el dengue no se debe limitar a la atención de los pacientes cuando ya presentan complicaciones, sino que requiere una revisión sobre las condiciones que favorecen la propagación del mosquito. ¿Por qué las campañas de prevención no siempre consiguen cambiar los hábitos?Además de las condiciones sociales y ambientales, otro de los desafíos para frenar la propagación del dengue está relacionado con el comportamiento de la población y la manera en que se comunican las medidas de prevención.Giacomo Ferruzo, consultor en estrategia y creatividad publicitaria, sostuvo que existe una diferencia entre informar sobre los riesgos de una enfermedad y conseguir que las personas modifiquen sus hábitos para evitarla.El especialista explicó que las campañas de salud deben considerar no solamente las características demográficas de la población, sino también sus miedos, deseos y barreras culturales, debido a que conocer los riesgos no garantiza que las personas adopten medidas preventivas.“Muchas veces confundimos informar con persuadir. El trabajo de la publicidad es intentar cambiar comportamientos de los consumidores y para eso tenemos que conocer a los consumidores. Y cuando digo conocerlos no significa solamente saber dónde viven, qué edad tienen, sino sobre todo algo más profundo: cuáles son sus miedos, cuáles son las barreras culturales, sus deseos”, explicó.En ese sentido, Ferruzo consideró que las campañas de prevención sanitaria enfrentan un desafío particular, pues las personas no necesariamente tienen una motivación inicial para adoptar determinadas prácticas, como vacunarse, lavarse las manos o mantener limpios los recipientes donde almacenan agua.“Normalmente caemos en campañas y hablando de temas de salud que son las típicas, las tradicionales, donde tienes a una persona con bata blanca dándote indicaciones o enumerándote los riesgos de contraer tal enfermedad si no haces tal o cual cosa. Entonces, ese ya es un mensaje que simplemente a la gente le pasa de largo porque no cala. Por eso es tan importante la creatividad publicitaria tanto en la publicidad comercial como en la publicidad social”, señaló.Finalmente, el consultor remarcó que la prevención requiere estrategias de comunicación capaces de conectar con las motivaciones y las dificultades cotidianas de las personas, en lugar de limitarse a transmitir información sobre los riesgos de no adoptar determinadas medidas.

