Las aseguradoras peruanas crecen en los principales ramos, pero enfrentan riesgos climáticos y tecnológicos que pueden afectar su rentabilidad.
En ese escenario, el mercado de seguros local podría avanzar gradualmente hacia una mayor concentración, sostuvo Pablo Vañó, socio de financial services consulting de KPMG España.
El Fenómeno de El Niño puede incrementar el impacto de los eventos climáticos extremos sobre las compañías y repercutir en las primas generadas, manifestó a Gestión.
Añadió que una consolidación del sector, similar a la observada en Europa, permitiría aprovechar sinergias y ganar eficiencia, en un mercado que cuenta con numerosos participantes de menor tamaño.
El ejecutivo también destacó la importancia de fortalecer el capital y las provisiones técnicas requeridas por las compañías del sector.
Expansión
Sobre el mercado financiero peruano, resaltó que atraviesa una etapa de crecimiento, con expansión del crédito, digitalización de los servicios y la aparición de nuevos participantes. Sin embargo, acotó que las instituciones financieras enfrentan el desafío de adaptarse a un entorno más competitivo y gestionar riesgos cada vez más complejos.
La disrupción en el modelo de negocio representa uno de los principales riesgos que deberán afrontar los bancos locales en los próximos años, dijo Vañó.
“Estos neobancos (instituciones 100% digitales) han venido para quedarse, su presencia representa una oportunidad para mejorar los servicios y fomentar una mayor competencia en el mercado. La digitalización ha cambiado la forma en que las entidades se relacionan con sus clientes, que ya no dependen exclusivamente de los canales tradicionales”, expresó.
La expansión de las fintech y la próxima implementación del open finance en el Perú forman parte de esta transformación del ecosistema financiero, que obliga a la banca a revisar sus modelos de negocio, añadió.
El especialista advirtió que los nuevos participantes también deben prestar atención a la gestión de riesgos, controles internos y funciones de soporte. Para las fintech y neobancos que otorgan financiamiento y asumen riesgo crediticio, las obligaciones regulatorias deben ser similares a las de cualquier entidad financiera, complementó.
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IA
Otra oportunidad para el sector financiero es el uso de inteligencia artificial (IA), que puede contribuir a reducir tiempos y mejorar la eficiencia en procesos como la evaluación crediticia, seguimiento de operaciones, conciliaciones contables, atención al cliente y planificación financiera, detalló Vañó.
La IA permite incorporar información adicional al análisis de los solicitantes de crédito y apoyar la evaluación de las operaciones, y puede utilizarse en pruebas de estrés, proyecciones económicas y elaboración de reportes, refirió.
No obstante, advirtió que estas herramientas pueden generar sesgos, por lo que es necesario establecer mecanismos de gobernanza y mantener la supervisión humana.
Las entidades financieras deben evaluar los riesgos asociados al uso de la IA y garantizar que las decisiones se adopten con controles adecuados, especialmente cuando pueden afectar el acceso al financiamiento, recalcó.
Margen para bajar costos
Vañó, de KPMG, mencionó que el Fenómeno de El Niño puede afectar la actividad de sectores como el agropecuario y la pesca, reducir sus márgenes y deteriorar su capacidad para cumplir con sus obligaciones financieras.
Al mismo tiempo, la banca peruana todavía tiene margen para reducir costos sin afectar la calidad del servicio, y debe aprovechar el actual ciclo favorable para impulsar mejoras en eficiencia y resiliencia operativa, afirmó.
Sin embargo, acotó que durante los periodos de bonanza, las entidades prestamistas tienden a facilitar el financiamiento y relajar los criterios de admisión, una práctica que puede causar dificultades cuando el crecimiento pierde fuerza.
Por ello, recomendó aprovechar el favorable contexto actual para fortalecer la capacidad de respuesta ante escenarios económicos complejos.


