La visita del Papa León XIV al Perú, prevista entre el 11 y 16 de noviembre, podría generar un movimiento económico de entre S/700 millones y S/1.200 millones e impulsar las ventas de las pequeñas y medianas empresas (pymes) entre 20% y 40%, principalmente en las seis ciudades programadas en su recorrido, proyectó Rodolfo Ojeda, presidente del Gremio de la Pequeña Empresa de la Cámara de Comercio de Lima (CCL).
Según información oficial, el pontífice Robert Francis Prevost realizará actividades en las ciudades de Lima, Callao, Chiclayo, Santa Cruz de Succhabamba (Cajamarca), Cusco, y Pucallpa, donde se realizarán celebraciones eucarísticas, encuentros con jóvenes, autoridades, obispos y representantes de los pueblos amazónicos.
Rodolfo Ojeda destacó que la visita es una importante oportunidad para los negocios locales ante la llegada de peregrinos nacionales y extranjeros, e incluso las ventas podrían ser superiores a lo estimado, dependiendo de su ubicación y proximidad a los puntos de concentración de visitantes.
“Este dinamismo alcanzaría principalmente a los sectores de alojamiento, gastronomía, transporte, agencias de viajes, guías turísticos, comercio, artesanía, souvenirs y alimentos y bebidas. Esto representa una importante oportunidad para la reactivación de los negocios”, comentó.
En ese sentido, explicó que Lima y Callao concentrarían una importante demanda por las actividades oficiales y el flujo de visitantes. En el caso de Chiclayo, tendría una oportunidad especial debido al vínculo del pontífice con esta ciudad, donde inició parte de su labor pastoral en el Perú. Asimismo, Cusco y Pucallpa podrían aprovechar su potencial turístico y cultural, mientras que las demás localidades contempladas en el recorrido también tendrían oportunidades para los negocios locales.
Oportunidad para nuevos productos
El representante gremial aseguró que la visita del Papa León XIV también generará oportunidades para que las pequeñas empresas desarrollen nuevos productos y servicios vinculados al turismo religioso y cultural. Entre ellos destacan los paquetes turísticos, las experiencias gastronómicas, los productos artesanales y los recuerdos que incorporen elementos representativos de cada región.
“Para aprovechar esta mayor demanda, algunas pymes ya han adelantado sus inventarios, buscando proveedores alternativos, reforzando su personal temporal y fortaleciendo sus canales digitales de venta. Por tanto, la planificación anticipada será fundamental para responder al flujo adicional de consumidores y evitar problemas de abastecimiento y atención”, remarcó.
Al respecto, recomendó a las pequeñas empresas evaluar aumentar su capital de trabajo entre 10% y 20%, de acuerdo a su actividad y la demanda que proyecten. No obstante, deben evitar el sobreabastecimiento y realizar compras de manera gradual para proteger su liquidez.
Más allá del movimiento comercial durante los días de estadía del pontífice, para el Gremio de la Pequeña Empresa este evento representa una oportunidad para captar nuevos clientes y fortalecer el posicionamiento de los negocios locales. “El objetivo es que los visitantes puedan convertirse en futuros consumidores y que el Perú se consolide como destino atractivo para el turismo religioso, cultural y gastronómico”, sostuvo.


