Nuevas piezas arqueológicas encontradas en la Ciudad Sagrada de Caral aportan indicios sobre la forma en que los antiguos habitantes de esta civilización concebían la naturaleza, la existencia humana y la dualidad. Se trata de dos figuras antropomórficas elaboradas en arcilla que representarían a una pareja y que fueron confeccionadas entre los años 3000 y 1800 a. C.
El hallazgo se produjo en una estructura ubicada cerca del Conjunto Residencial Mayor de Caral, en el marco de las investigaciones arqueológicas que se desarrollan en este sitio del valle de Supe. Para Marco Antonio Machacuay Romero, subdirector de Investigación y Conservación de la Zona Arqueológica Caral, las características de ambas piezas podrían estar relacionadas con la visión cosmológica y ontológica de esta antigua sociedad.
“Podrían reflejar la cosmología y la ontología” de los habitantes de Caral, explicó el investigador en declaraciones a la Agencia Andina. De acuerdo con el arqueólogo, este tipo de representaciones no es frecuente, por lo que su estudio puede aportar información sobre el pensamiento de quienes habitaron uno de los principales centros de la civilización más antigua de América.
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¿Cómo son las figuras encontradas en Caral?
Las dos estatuillas fueron elaboradas en arcilla y presentan características que permiten identificar diferencias en su representación. Una de ellas posee rasgos asociados a una figura masculina y lleva lo que aparenta ser un taparrabo.
La segunda presenta rasgos femeninos, entre ellos pechos de forma cónica. La diferencia entre ambas representaciones ha llevado a los investigadores a plantear que podrían representar a una pareja y, a su vez, expresar una idea de dualidad vinculada con la concepción que esta sociedad tenía sobre la naturaleza.
Las piezas corresponden a un periodo comprendido entre los años 3000 y 1800 antes de Cristo. Machacuay explicó que, durante las primeras etapas de la civilización, los figurines eran representaciones vinculadas con distintos aspectos de la vida cotidiana.
En ellos podían aparecer hombres, mujeres, animales y plantas. Sin embargo, estas primeras piezas eran principalmente blancas o carecían de color.
Con el paso del tiempo, las representaciones comenzaron a incorporar colores tanto en las figuras como en sus vestimentas y ornamentos. Este cambio también se observa posteriormente en la decoración de los muros de distintos asentamientos relacionados con esta tradición cultural.
Las figuras femeninas adquieren un papel simbólico
Después del periodo comprendido entre 3000 y 1800 a. C., las representaciones femeninas se vuelven más recurrentes y adquieren una presencia simbólica dentro de los objetos vinculados con las prácticas ceremoniales.
Según Machacuay, estas figuras femeninas fueron adquiriendo importancia dentro de la cosmología y los rituales de las sociedades de la época. La incorporación progresiva de colores y ornamentos también permite observar transformaciones en la manera en que eran representados los personajes.
Este proceso puede rastrearse no solo en Caral, sino también en otros asentamientos arqueológicos vinculados con esta tradición, como Vichama y Peñico.
En piezas correspondientes a épocas posteriores, los investigadores han identificado además diferencias en los atributos y la vestimenta de los personajes, elementos que podrían estar relacionados con la posición o el estatus que ocupaban dentro de la sociedad.
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Piezas fueron exhibidas en el Ministerio de Cultura
Debido a su antigüedad y al delicado estado de conservación en que se encuentran, las dos figuras recientemente identificadas fueron exhibidas durante un periodo breve en la muestra dedicada a Caral que se desarrolla en la sede del Ministerio de Cultura.
La exposición también reúne otras estatuillas correspondientes a periodos posteriores. En estas piezas pueden observarse mayores detalles, presencia de colores y elementos que los investigadores relacionan con una diferenciación de estatus entre los personajes representados.
Entre ellas se encuentra una representación masculina que presenta una aparente discapacidad visual y una vestimenta sencilla. Junto a esta aparece una figura femenina con otros atributos, una composición que los arqueólogos interpretan como una posible representación de una relación de patrona y servidor.
Caral conmemora 32 años de investigaciones
El hallazgo se conoce cuando se cumplen 32 años desde el inicio de las investigaciones arqueológicas sistemáticas en Caral. Las actividades conmemorativas tendrán como uno de sus principales momentos el Caral Raymi, programado para el viernes 23 y sábado 24 de octubre en la Ciudad Sagrada.
Durante la primera jornada se desarrollará una ceremonia de homenaje a la Pachamama y, por la noche, las estructuras arquitectónicas del sitio serán iluminadas.
El sábado 24 se realizará un festival cultural y un recorrido por la Ciudad Sagrada de Caral. También están previstas demostraciones de caballos de paso y la participación de danzantes de tijera, encabezados por el artista ayacuchano Qori Sisicha.
Los nuevos hallazgos forman parte de las investigaciones que continúan desarrollándose en Caral y que buscan comprender no solo la dimensión arquitectónica de esta antigua civilización, sino también las ideas, prácticas ceremoniales y formas de organización social que estuvieron detrás de sus representaciones.


