Mañana, lunes 9 de noviembre, Buenaventura tocará el tradicional campanazo de inicio de sesión en la Bolsa de Nueva York (NYSE) para celebrar 30 años de cotización ininterrumpida. En 1996 nos convertimos en la primera empresa minera latinoamericana en listar la totalidad de sus acciones (‘full listing’) en el mercado bursátil más importante del mundo.
Ingresar a Wall Street en aquel momento representó un verdadero desafío. El Perú venía de atravesar años de inestabilidad social, política y económica, todavía no contaba con grado de inversión y enfrentaba gran desconfianza de los mercados internacionales. A pesar de tal contexto, Buenaventura tomó una decisión que abrió nuevas oportunidades, tanto para la compañía como para el sector minero nacional y para el país ante los ojos de los inversionistas globales.
El ingreso de Buenaventura como empresa peruana a la Bolsa de Nueva York nos permitió captar recursos que facilitaron la optimización de nuestras operaciones y el desarrollo de nuevos proyectos. Por ejemplo, pudimos aumentar la producción de plata de Uchucchacua, en Oyón, adquirir participación en Cerro Verde, en Arequipa, e intensificar las exploraciones de nuevos yacimientos mineros.
Pero mantenernos en este mercado durante tres décadas también ha sido un gran reto, pues ha significado elevar permanentemente nuestros estándares de transparencia, gobierno corporativo, cuidado ambiental, sostenibilidad y gestión financiera para responder de manera consistente a la confianza de accionistas e inversionistas.
Listar 30 años en la NYSE refleja además un compromiso con el Perú. Como empresa minera peruana, más allá de las contribuciones económicas, promovemos el desarrollo nacional mediante la generación de empleo formal (somos más de 18 mil peruanos en ocho regiones del país), el impulso a proveedores y servicios locales y la creación de oportunidades para nuestros colaboradores, sus familias y las comunidades vecinas a nuestras operaciones. Recordemos que la minería justifica la descentralización e integración del territorio nacional, pues las operaciones se ubican en zonas alejadas, muchas veces por encima de los 4.500 metros sobre el nivel del mar, donde otro tipo de actividades difícilmente pueden realizarse.
La permanencia de una empresa como Buenaventura en Wall Street marca un precedente para el empresariado nacional y demuestra que las compañías peruanas también podemos acceder y competir en los mercados de capitales más exigentes del mundo.
Siversos analistas señalan que la permanencia promedio de las empresas en los principales índices bursátiles internacionales, como el caso de la NYSE, se viene reduciendo con el paso de los años. En ese contexto, cumplir tres décadas de cotización ininterrumpida en la NYSE adquiere especial relevancia y refleja la capacidad de Buenaventura y de la minería peruana para adaptarse a las exigencias del mercado.
Celebramos este aniversario con orgullo y gratitud, conscientes de la responsabilidad que este hito representa. Seguiremos trabajando para fortalecer la minería nacional y contribuir al desarrollo del Perú durante las próximas décadas.


