Una duda muy usual entre los inmigrantes es si, al no tener la ciudadanía estadounidense, tienen derecho a cobrar el Seguro Social y además conviene conocer qué pasará con el mismo beneficio si la persona decide mudarse fuera de Estados Unidos. En esta nota, te contaremos todo lo que debes tener en cuenta antes de irte de la nación americana.
Inicialmente debes saber que el Seguro Social no es exclusivo de los ciudadanos, por lo que una persona que no cuente con este estatus puede recibir el beneficio si se encuentra de manera legal en el país y cumple con los requisitos generales.
¿Quiénes pueden cobrar los beneficios del Seguro Social en EE.UU.?
Solamente los residentes permanentes legales (personas con Green Card), también los extranjeros con una visa que las autoriza a trabajar en EE.UU. y quienes fueron admitidos bajo algunas provisiones migratorias, pero la clave es, en todos los casos, la combinación de un estatus legal y de haber aportado lo suficiente mediante el trabajo.
En el caso de las personas que trabajaron sin papeles y aportaron 40 créditos, que equivale a alrededor de 10 años de trabajo aportando al sistema con un número de Seguro Social válido, les genera el derecho al beneficio igual que cualquier otro trabajador.
En cambio, los inmigrantes indocumentados que suelen aportar impuestos al sistema (incluidos los descuentos de FICA), rara vez llegan a cobrar esos beneficios, precisamente porque no reúnen las condiciones de estatus y de registro que exige la ley para acceder al pago.
¿Qué ocurre si te vas de Estados Unidos?
Mientras que un ciudadano puede, por lo general, continuar cobrando su Seguro Social casi en cualquier parte del mundo, para los no ciudadanos rige una regla más estricta, conocida como la regla de no pago a extranjeros.
Si un no ciudadano permanece más de seis meses seguidos fuera de Estados Unidos, los pagos tendrán que suspenderse, a menos que encuadre en alguna de las excepciones previstas. Además, entre las excepciones figuran el ser ciudadano o residente de un país que tiene un acuerdo del Seguro Social con Estados Unidos o el haber cumplido con algunos requisitos de residencia en el país.


