La psicóloga y académica Angela Duckworth estudió durante años los factores que influyen en el éxito académico y profesional. Una de sus principales conclusiones es que tener habilidades naturales no siempre es suficiente para alcanzar grandes objetivos. En una declaración recogida por la Asociación de Facultades de Medicina de Estados Unidos (AAMC), Duckworth explicó: “Amanda, el talento cuenta, pero el esfuerzo cuenta el doble”, frase que utilizó al conversar con su hija sobre las capacidades y el aprendizaje.
Esta idea también está presente en su conocida teoría del grit, un concepto que combina pasión y perseverancia para mantener el compromiso con una meta durante un periodo prolongado. Para Duckworth, no se trata solamente de trabajar intensamente durante unos días, sino de continuar avanzando incluso cuando aparecen dificultades.
En su charla TED de 2013, titulada Grit: The Power of Passion and Perseverance, resumió esta filosofía con una comparación: “El grit es vivir la vida como si fuera un maratón, no una carrera de velocidad”.
¿Qué significa la teoría del grit y cómo puede aplicarse?
La investigación de Duckworth encontró que las personas con mayor perseverancia tenían más probabilidades de alcanzar determinados objetivos, incluso cuando se comparaban con otras que compartían características similares, como sus ingresos familiares o resultados en pruebas académicas.
Uno de sus estudios se realizó con estudiantes de escuelas públicas de Chicago y encontró una relación entre el nivel de grit y las posibilidades de terminar la secundaria. Esto permitió ampliar el análisis de la perseverancia más allá del ámbito deportivo o de las competencias académicas.
La especialista también sostiene que el talento no garantiza que una persona cumpla sus compromisos. Durante su presentación TED explicó que sus investigaciones encontraron numerosos casos de personas talentosas que no conseguían mantener el esfuerzo necesario para completar sus objetivos. Por eso, la constancia, la práctica y la capacidad de continuar después de un fracaso pueden marcar diferencias importantes en el desarrollo personal y profesional.
En su libro Grit: The Power of Passion and Perseverance, Duckworth profundiza en esta teoría y explica que la perseverancia puede desarrollarse con el tiempo. Asimismo, aclara que no basta con tener determinación: las personas necesitan oportunidades, apoyo, orientación y entornos que favorezcan su crecimiento.
La propuesta de Duckworth deja una enseñanza aplicable a los estudios, el trabajo y los proyectos personales: alcanzar una meta no depende únicamente de comenzar con buenas habilidades, sino también de mantener el compromiso cuando el camino se vuelve complicado.
La perseverancia ayuda a aprender de los errores, mejorar progresivamente y no abandonar los objetivos ante los primeros obstáculos; sin embargo, la propia psicóloga reconoce que el grit es necesario, pero no suficiente para desarrollar todo el potencial de una persona.


