La policía francesa ha obtenido pruebas de que los italianos están implicados en los disturbios de Perpignan y que han intervenido, según se supone, con el fin de crear fricciones entre Francia y España. A raíz del descubrimiento se ha arrestado a un nieto de Garibaldi. Se han encontrado las huellas de apreciables remesas de dinero recibidas por los agentes italianos en Francia. Se cree provienen de fuente oficial. El arresto ocurrió durante una extensa investigación de las actividades de los refugiados políticos extranjeros, que se inició por las conspiraciones catalana y contra Mussolini.


