La visita del papa León XIV no solo movilizará a miles de fieles, sino que también abrirá una oportunidad para el comercio peruano. El mayor flujo de visitantes y asistentes a los encuentros religiosos podría elevar las ventas del retail entre 10% y 20% durante la semana del evento, frente a una semana habitual de noviembre, según estimaciones del Gremio Retail y Distribución de la Cámara de Comercio de Lima (CCL).
El impacto sería aún mayor para los establecimientos ubicados cerca de la ruta papal, que comprende Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa. En estas zonas, los negocios podrían registrar incrementos superiores al 30% en sus ventas, impulsados por la llegada de visitantes y el consumo asociado a las actividades religiosas.
De acuerdo con Leslie Passalacqua, presidenta del gremio, este movimiento aportaría medio punto porcentual al crecimiento anual de las ventas del sector. Así, la proyección para el cierre de 2026 pasaría a 14,5%, con una facturación estimada de S/60.036 millones.
Lima y Chiclayo concentrarían las mayores oportunidades comerciales. En particular, Chiclayo podría reforzar su posicionamiento como destino de turismo religioso, debido al vínculo pastoral del Pontífice con la ciudad. “Muchos fieles viajarán desde Lima y otras ciudades para vivir esta importante experiencia de fe y religiosidad”, señaló Passalacqua.
¿Qué negocios se beneficiarían de la visita papal?
El desplazamiento previsto de más de 850.000 personas tendría efectos en distintas actividades vinculadas al consumo. Entre los negocios que podrían capitalizar la mayor demanda figuran supermercados, tiendas de conveniencia, centros comerciales, restaurantes y pequeños comercios.
La demanda se concentraría principalmente en alimentos, bebidas —como agua e hidratantes—, snacks, artículos de viaje, ropa y calzado. También se espera un mayor movimiento en la venta de rosarios, artículos religiosos y souvenirs vinculados al papa León XIV.
“Además del incremento en la demanda de estos productos, se espera un buen desempeño del comercio de artículos religiosos y souvenirs vinculados al papa León XIV. Este evento favorecerá al comercio en sus distintas modalidades y tamaños, generando oportunidades para negocios de diferentes rubros”, sostuvo la representante gremial.
Ante esta mayor afluencia, los establecimientos ya vienen anticipando sus necesidades de abastecimiento, reforzando sus equipos de atención y organizando rutas alternativas para garantizar la disponibilidad de productos. La implementación de mecanismos que agilicen los pagos digitales y la capacitación del personal también serán factores relevantes para atender el incremento de consumidores.
La oportunidad turística más allá del evento
Aunque el impulso inmediato sobre las ventas estará concentrado en la semana de la visita, la CCL considera que los beneficios podrían prolongarse. Passalacqua destacó el potencial de la denominada “Ruta de León” como una vitrina para atraer visitantes nacionales y extranjeros durante todo el año.
De consolidarse como un circuito de interés turístico y religioso, esta ruta podría abrir oportunidades para hoteles, restaurantes, artesanos y pequeños negocios, especialmente en las ciudades vinculadas a la visita.
El impacto se produciría en un sector relevante para la economía peruana. Las actividades comerciales minoristas y mayoristas representan el 10,7% del PBI nacional y generan alrededor de 804.000 empleos formales. Además, el empleo formal en el comercio registra un crecimiento anual de 6,3%, según las cifras difundidas por el gremio.


