En la misma semana en que la relación económica entre Estados Unidos y Venezuela dio un paso decisivo con el acuerdo petrolero impulsado por Donald Trump, volvió a surgir la pregunta clave sobre el futuro político del país: ¿cuándo serán las elecciones democráticas? La respuesta, por ahora, sigue abierta. El presidente de Estados Unidos y la mandataria Delcy Rodríguez manifestaron el miércoles que la nación caribeña aún no está preparada para ir a las urnas, aunque ambos aseguraron que habrá elecciones.
Primero fue Trump quien se refirió al tema. Desde la Casa Blanca, dijo que Delcy Rodríguez quiere que haya elecciones en Venezuela, pero que el país todavía no está preparado para celebrarlas.
“No creo que estén preparados todavía. Los sacamos de una dictadura y nos llevamos muy bien con el Gobierno. Delcy, como saben, está haciendo un trabajo muy, muy bueno. Es muy respetada y nosotros queremos eso (elecciones) y ellos también lo quieren. Delcy lo quiere, pero todavía no están preparados”, dijo Trump a la prensa.
Agregó que, si bien considera que Venezuela todavía no está preparado, cree que puede haber elecciones próximamente. “Todavía no están preparados. Pero pronto. Esperamos poder hacerlo pronto”.
En Caracas, luego de la declaración de Trump, Rodríguez también aseguró que “habrá proceso electoral”, pero condicionó su realización a que Venezuela esté preparada.
“No tengas duda de eso, habrá proceso electoral, pero en las condiciones en que Venezuela esté preparada”, respondió Rodríguez a un periodista durante una conferencia tras la firma de millonarios acuerdos petroleros en presencia del secretario de Energía de Estados Unidos Chris Wright.
Agregó que “en Venezuela hay una Constitución y un sistema electoral y democrático previsto” que establece el calendario electoral. “Yo no fijo fecha” de los comicios, sostuvo.
Nicolás Maduro fue derrocado por Estados Unidos el pasado 3 de enero y actualmente está encarcelado en Nueva York. Su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, asumió la Presidencia interina con el aval de Washington.
La Constitución de Venezuela contempla que ante la ausencia del presidente, el vicepresidente toma las riendas por un tiempo máximo de 180 días, período que ya venció.
En cuanto al acuerdo petrolero, Rodríguez y Trump han destacado que prevé el desarrollo de 17 campos estratégicos, con un potencial probado de 65.000 millones de barriles de petróleo.
Además, tomando como referencia un precio de 65 dólares por barril, Venezuela puede recibir 209.335 millones de dólares en ingresos.
Por su parte, la Casa Blanca confirmó que entregó la concesión de 100 años a la compañía privada North American Blue Energy Partners (NABEP), del cuestionado empresario venezolano Alejandro Betancourt.
En ese contexto, el jueves la líder opositora María Corina Machado publicó un video donde cuestionó el acuerdo petrolero por haberse firmado con el gobierno de Rodríguez, al que considera ilegítimo, y advirtió a Estados Unidos que sus “enemigos” siguen en el palacio presidencial de Miraflores.
Además, Machado sostuvo que la explotación petrolera por sí sola no garantiza la recuperación económica de Venezuela y que cualquier inversión de gran escala necesita un gobierno elegido democráticamente, instituciones sólidas, transparencia y seguridad jurídica.
Machado reclamó que las reformas económicas en Venezuela avancen en paralelo con un calendario electoral que permita elegir a un nuevo presidente.
Carmen Beatriz Fernández, CEO de DataestrategIA y profesora de Comunicación Política en la Universidad de Navarra, sostiene que la coincidencia entre Trump y Rodríguez sobre la falta de condiciones para celebrar elecciones en Venezuela no fue casual. Indica que la mandataria interina simplemente replicó la posición del presidente estadounidense. “Delcy no opinó por la libre, no fue que coincidieron, sino que Trump hizo ese comentario y ella hizo el comentario suyo acto seguido, como un copycat”, afirma.
Fernández refiere que la frase de Rodríguez tiene una lectura política más profunda: “Cuando Delcy dice que Venezuela no está preparada para hacer elecciones, lo que está diciendo es que ellos no están preparados para entregar el poder o que no quisieran entregar el poder”. Agrega que el gobierno estaría dispuesto a ir a las urnas cuando considere que tiene posibilidades de ganar.
La analista rechaza la idea de que la sociedad venezolana no esté preparada para votar. “Venezuela está lista para votar”, afirma, y recuerda que los venezolanos acudieron masivamente a las urnas incluso en las difíciles condiciones de las elecciones de julio del 2024, cuando expresaron su deseo de un cambio político.
Fernández también advierte sobre el desfase entre la transformación económica y la transición política. “La velocidad de los cambios que se están dando en la economía venezolana es muy superior a la velocidad de los cambios que se vienen dando en la transición a la democracia”, señala.
Por su parte, William Santana, diplomático venezolano, analista internacional y columnista del diario “El Nacional”, cree que la coincidencia entre Trump y Rodríguez no responde a una falta real de condiciones para la realización de elecciones, sino a intereses políticos y económicos que favorecen la permanencia del actual gobierno interino y la continuidad de los acuerdos petroleros alcanzados entre Caracas y Washington.
“Aquí en Venezuela sí hay condiciones para ir preparando el terreno para una elección presidencial”, sostiene Santana a El Comercio. Califica de “ilegítimo” el régimen de Rodríguez y remarca que su interinato en el poder ya se venció. “Lo que le interesa a ella es su permanencia en el poder, y eso es algo que está siendo convalidado por Trump con sus declaraciones”, anota.
“Donald Trump, en definitiva, más que la democracia, lo que ha demostrado es que sus intereses son económicos, son en este caso un control del petróleo de Venezueka”, afirma Santana.
Explica que unas elecciones democráticas podrían modificar sustancialmente ese escenario, especialmente ante la posibilidad de que María Corina Machado llegue al poder.
“Con unas elecciones, con un resultado que lo más probable es que gane María Corina Machado, pues él [Trump] no tendría estas condiciones tan favorables en Venezuela”, señala.
Santana también pone en duda que el acuerdo petrolero sea suficiente para garantizar la continuidad de los compromisos adquiridos si en el futuro se produce un cambio de gobierno. Su principal argumento es que el contenido completo del acuerdo todavía no ha sido divulgado públicamente.
“No se sabe si puede contener cláusulas lesivas, puede contener algún elemento que pueda en algún momento ser motivo para solicitar su anulación”, advierte.
Santana considera que el entendimiento petrolero y las recientes declaraciones de Trump terminan fortaleciendo políticamente a Rodríguez. “El acuerdo lo que está haciendo, con esa gran elocuencia que ha sido presentado, es atornillando a Delcy Rodríguez en el poder”.
“A Trump le conviene tener una persona dócil, una persona obediente y una persona que convalide toda su lógica depredadora”, enfatiza.
El analista extiende esta interpretación al conjunto de la política exterior de Trump. Cree que el presidente estadounidense no está priorizando una concepción tradicional de la paz basada en razones humanitarias, sino una lógica de intercambio en la que Estados Unidos obtiene beneficios concretos.
En el caso venezolano, considera que el elemento central de esa negociación es económico: “Lo concreto es la paz una vez que ha logrado un acuerdo económico, un acuerdo en donde sus ganancias sean, yo creo, inequitativas”, afirma.
Para Fernández, Estados Unidos tiene intereses energéticos y geopolíticos claros en Venezuela, pero estos pueden coincidir con los de la sociedad venezolana. “Esa estabilidad solo se puede lograr con democracia y con una democracia de calidad”, sostiene.
Ante este escenario, Santana considera que María Corina Machado y la oposición deben mantener como objetivo central la realización de elecciones presidenciales libres y democráticas. Dice que no se trata solamente de elegir a un nuevo gobierno, sino de recuperar la institucionalidad venezolana.
“Solamente a través de unas elecciones presidenciales libres y competitivas se puede restituir el Estado de derecho en Venezuela”, afirma.
Mientras que Fernández sostiene que Machado sigue siendo la líder fundamental de Venezuela y la persona en la que una amplísima mayoría de venezolanos tiene depositada su confianza.
“Ella apuesta por una vuelta a casa lo antes posible pero, obviamente, está buscando que ese retorno sea consensuado con Estados Unidos; eso es báscamente lo que la ha retenido”, precisa.
Santana expresa que cualquier acuerdo económico de gran magnitud debería estar respaldado por instituciones legítimas y estables. “Esas serían las condiciones para poder negociar cualquier acuerdo de cualquier tipo, pero no con un gobierno ilegítimo y un gobierno que tiene una fragilidad institucional”, señala.
Indica que la incertidumbre política también representa un riesgo económico. “Los riesgos para cualquier inversionista siempre van a ser mucho mayores” mientras no exista un gobierno con legitimidad democrática y una institucionalidad sólida, sostiene Santana.
