El jefe de gobierno de Alemania, Friedrich Merz, afirmó este lunes que está “profundamente consternado” por la contundente derrota que infligió la extrema derecha de AfD a su partido, la CDU, en las elecciones regionales celebradas la víspera en Sajonia-Anhalt.
“Mi determinación en seguir por la senda de las reformas sigue intacta”, declaró el dirigente conservador, aunque matizó que intentará explicar “mejor” sus medidas.
Merz, que llegó al poder en mayo de 2025 con promesas de soportar la política migratoria, ha caído en picado en los sondeos, lastrado por una economía en horas bajas, peleas con los socialdemócratas -con quienes gobierna en coalición- y reiteradas medidas de pata.
Una conocida representante de la comunidad judía de Alemania, Charlotte Knobloch, se dijo horrorizada. “Ni en mis peores pesadillas habría podido imaginar que la extrema derecha pueda ganar de nuevas unas elecciones en Alemania”.
AfD comenzó a tantear a otros partidos este lunes para gobernar en una región poscomunista de Alemania, donde logró una victoria electoral histórica que envía una señal a otros países europeos que celebrarán comicios en los próximos meses.
El éxito de Alternativa por Alemania (AfD) en la región oriental de Sajonia-Anhalt se lee también en clave de derrota para los conservadores de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), que gobiernan a nivel nacional bajo el liderazgo del canciller Friedrich Merz, y que controlaban hasta ahora el Ejecutivo regional.
La formación AfD, un partido antimigrantes y prorruso, recabó alrededor del 44% de los votos, frente al 17% obtenido por la CDU, que gobernaba hasta la fecha en Sajonia-Anhalt, históricamente conocida como Alta Sajonia, una región del este perteneciente a la extinta RDA.
Su carismático líder regional, Ulrich Siegmund, de 35 años, prometió soportar la política migratoria, eliminar la obligación de ir a la escuela y modificar la programación de la asignatura de historia en el colegio, en su opinión, demasiado centrada en la culpabilidad de la Alemania del Tercer Reich.
Ahora, le faltan tres escaños para la mayoría absoluta y ya ha iniciado conversaciones para formar gobierno. Podría intentar pescar apoyos en la CDU o contar con el respaldo, al menos tácito, de la formación prorrusa de izquierda Alianza Sahra Wagenknecht (BSW).
AfD comenzó a tantear a otros partidos este lunes para gobernar en una región poscomunista de Alemania, donde logró una victoria electoral histórica que envía una señal a otros países europeos que celebrarán comicios en los próximos meses.
El éxito de Alternativa por Alemania (AfD) en la región oriental de Sajonia-Anhalt se lee también en clave de derrota para los conservadores de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), que gobiernan a nivel nacional bajo el liderazgo del canciller Friedrich Merz, y que controlaban hasta ahora el Ejecutivo regional.
La formación AfD, un partido antimigrantes y prorruso, recabó alrededor del 44% de los votos, frente al 17% obtenido por la CDU, que gobernaba hasta la fecha en Sajonia-Anhalt, históricamente conocida como Alta Sajonia, una región del este perteneciente a la extinta RDA.
Su carismático líder regional, Ulrich Siegmund, de 35 años, prometió soportar la política migratoria, eliminar la obligación de ir a la escuela y modificar la programación de la asignatura de historia en el colegio, en su opinión, demasiado centrada en la culpabilidad de la Alemania del Tercer Reich.
Ahora, le faltan tres escaños para la mayoría absoluta y ya ha iniciado conversaciones para formar gobierno. Podría intentar pescar apoyos en la CDU o contar con el respaldo, al menos tácito, de la formación prorrusa de izquierda Alianza Sahra Wagenknecht (BSW).
