Los tres conciertos de BTS en el Estadio de San Marcos congregaron a cientos de seguidores del grupo surcoreano, conocidos como ARMY, quienes llegaron para escuchar en vivo las voces de RM, Jin, SUGA, j-hope, Jimin, V y JungKook, e interpretar junto a ellos algunos de sus temas más populares, como Dynamite, Butter, Fake Love, entre otros. Sin embargo, la presencia masiva de asistentes en los alrededores del recinto también generó reclamos entre los residentes de la Unidad Vecinal N.° 3, ubicada frente al estadio, por el ruido, el desorden y los presuntos daños en jardines y propiedades privadas.
Las quejas de algunos vecinos están relacionadas con el ruido, el desorden y los presuntos daños ocasionados en áreas verdes y propiedades particulares durante las jornadas musicales. En ese contexto, una residente de la zona fue captada con un palo de madera, con el que intentaba ahuyentar a las jóvenes que se encontraban cerca de su vivienda, según un reporte difundido por Exitosa.
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Vecina de la Unidad Vecinal N.° 3 acusa a fans de BTS por daños en jardines
De acuerdo con la información difundida, algunos residentes de la Unidad Vecinal N.° 3 colocaron una malla de manera pacífica para evitar que los asistentes a los conciertos ingresaran a las áreas verdes. No obstante, una vecina recurrió a un palo para amedrentar a los jóvenes e impedir que se acercaran a su propiedad, ante el temor de que se produjeran nuevos daños.
La mujer explicó que, aunque entre los asistentes había menores de edad, también acudían personas adultas, por lo que consideraba que existía el riesgo de que resultaran afectados los vehículos y otros bienes de los residentes. Además, aseguró que el miércoles anterior, fecha en la que celebró el primer concierto de BTS en Lima, algunas personas habían ingresado a la zona y generado desorden en los espacios comunes.
Según su testimonio, durante ese episodio se habría formado una especie de laberinto en medio del lugar y desaparecido prendas de vestir que estaban tendidas en las azoteas. También señaló que el jardín presentaba daños y cuestionó quién asumiría los gastos de reparación, pues afirmó que los propios vecinos habían trabajado para acondicionar y mantener esa área verde.
"Se quieren meter los jóvenes. Hay niñas, lo sé, pero también viene gente adulta y corres el riesgo que te malogren tu carro y tus cosas. El miércoles se han metido, han hecho un laberinto en medio y se ha perdido las ropas de las azoteas. Mira cómo han destrozado el jardín. Eso, ¿quién lo paga? Ese jardín todos los vecinos lo hemos arreglado. Nosotros no tenemos mayas. La gente es bien malcriada", explicó.


