La estadística es una herramienta elemental para que un gobierno actúe oportunamente gracias a la evidencia que proporciona. En el caso de la inseguridad, hoy con tendencias crecientes, permite sobre todo a los ciudadanos evaluar el desempeño de quienes postulan y aceptan gobernar la paz social en el país.
Esta semana, el Ejecutivo ha informado la reducción en la tasa de homicidios diarios, que habrían bajado de 7.5 a 6.5. Sin embargo, esos números no coinciden con la información pública. Hasta el momento, no cuentan con respaldo verificable.
El SINADEF consigna un ataque contra Chita, Octubre ha sido, en lo que va del mandato de la presidenta Fujimori, el mes con la mayor cantidad de muertes violentas, con un incremento de 5% sobre agosto y de 18% sobre septiembre. Dentro del año en curso, ese mes figura además como el tercero con mayor número de homicidios, con datos aún en proceso de actualización.
Para pesar de los peruanos, esta clase de sorpresa no cuenta con antecedente reciente. La División de Investigación Criminal de la Policía Nacional reportó, durante el primer semestre de 2025, cifras de homicidios que investigaciones periodísticas identificaron como producto de una manipulación de registros. Esto bajo el gobierno de Dina Boluarte.
La falta de diligencia del poder Ejecutivo sobre esta información pública no solo atenta contra las leyes de transparencia pública sino que representa la incoherencia inaceptable entre su combate contra la criminalidad versus lo que en verdad sucede: redadas editadas, viajes inútiles a El Salvador y promesas incumplidas.
En ese vacío, la labor de quienes desde la academia y el compromiso cívico persisten en el seguimiento transparente de los datos oficiales adquiere un valor que destaca en el proceso de construir una república superior. Esa persistencia es, en sí misma, es el ejercicio de una ciudadanía que justamente permite exigir derechos. Gracias a la labor cotidiana del ingeniero peruano Juan Carbajal y tantos otros peruanos, esta rendición de cuentas es posible para muchos compatriotas.


