Los neandertales desaparecieron como población hace miles de años, pero parte de su herencia genética permanece en los seres humanos actuales. La bióloga molecular Mateja Hajdinjak explicó en una entrevista cómo estos antiguos parientes contribuyeron al ADN de nuestra especie y por qué algunas de las variantes heredadas pueden influir tanto en la salud como en el riesgo de desarrollar enfermedades.
Desde el Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, en Leipzig, Alemania, Hajdinjak estudia la historia genética de grupos humanos extintos. Su trabajo se centra, entre otros aspectos, en los restos de individuos que vivieron hace unos 38.000 años en la cueva de Vindija, en el norte de Croacia. Los análisis de estos fósiles ayudan a comprender los encuentros entre neandertales y humanos modernos, así como los vínculos que todavía existen entre ambos.
La cueva de Vindija revela nuevos detalles sobre los neandertales
En 2017, Hajdinjak participó junto con su colega Petra Korlević en la secuenciación y el análisis de un genoma neandertal de alta calidad procedente de Vindija. La investigación contó con la colaboración de científicos croatas que estudiaban la cueva y sus restos arqueológicos.
La cueva Vindija en Croacia. Foto: Ivor KaravanićUn estudio publicado este año en la revista Nature encontró que los neandertales de Vindija eran genéticamente los más cercanos a la población que se cruzó con los antepasados de los primeros humanos modernos. Este hallazgo permite rastrear parte de su legado en las personas que viven actualmente.
El equipo prepara nuevas investigaciones a partir de los genomas de 12 neandertales de la cueva. Entre ellos hay varios individuos emparentados, como una madre y su hija, dos hermanas, y una tía y su sobrina. El análisis podría revelar más detalles sobre sus relaciones familiares, la organización de sus poblaciones y sus encuentros con otros grupos humanos.
El ADN neandertal puede aumentar o reducir el riesgo de enfermedades
La herencia genética de los neandertales no tiene los mismos efectos en todos los casos. Algunas variantes se han relacionado con una mayor susceptibilidad a determinadas enfermedades, mientras que otras parecen ofrecer cierta protección.
Un ejemplo es la COVID-19. Las variantes neandertales del cromosoma 3 se han asociado con un mayor riesgo de desarrollar cuadros graves, que pueden requerir hospitalización y asistencia respiratoria. En cambio, una variante heredada en el cromosoma 12 se ha relacionado con una mayor protección frente a las formas graves de la enfermedad.
Hajdinjak también señaló que algunas variantes están vinculadas con la diabetes tipo 2. Sin embargo, ciertos cambios genéticos que hoy pueden resultar perjudiciales quizá ofrecieron ventajas cuando los seres humanos afrontaban periodos de escasez de alimentos.
La desaparición de los neandertales tampoco tiene una explicación definitiva. La competencia por los recursos, las enfermedades, las diferencias entre poblaciones y el mestizaje con humanos modernos figuran entre las posibles causas. Aunque ya no existen como población independiente, su ADN continúa formando parte de la historia evolutiva humana.


