Un fraude que llega por correo, un proveedor vulnerado o un sistema que deja de responder pueden frenar ventas, atención y entregas el mismo día. Cada proceso que una empresa conecta a su operación amplía el territorio que debe cuidar.
La transformación digital, cuenta la OCDE, cambia la naturaleza y la estructura de las organizaciones y trae inquietudes sobre privacidad y seguridad.
Nuestra región no es ajena a esta realidad. De acuerdo con el Global Cybersecurity Outlook 2026 del Foro Económico Mundial, el 83% de las organizaciones de América Latina consultadas reporta un aumento del fraude cibernético y los ataques de phishing durante el último año.
A ello se suma la inteligencia artificial. Los líderes de seguridad consultados por PwC en el 2027 Global Digital Trust Insights Survey, publicado en octubre, ubican los ataques dirigidos a sistemas de IA entre sus mayores brechas de preparación.
Proteger los distintos frentes de una operación digital, conectada y distribuida empieza por saber cuán preparada está la empresa.
¿Qué obtiene tu empresa al fortalecer su capacidad de respuesta?
Cuando la empresa cuenta con capacidades especializadas, puede esperar lo siguiente:
- Mayor visibilidad y análisis de las amenazas avanzadas que pueden afectar a la operación.
- Menor tiempo de respuesta ante incidentes.
- Mejor continuidad del negocio, con capacidades para gestionar y mitigar riesgos.
- Ciberseguridad que acompaña la evolución de una operación cada vez más digital y conectada.
Tres preguntas ayudan a medir el punto de partida
1. ¿Conocemos todos los frentes de nuestra operación?
El ENISA Threat Landscape 2026, que analiza el panorama europeo de amenazas durante 2025, confirma que las dependencias cibernéticas amplían la superficie de ataque y exigen un nuevo nivel de vigilancia.
Miguel Caballero, subdirector de Productos y Servicios de Mercado Corporativo de Claro, comparte su mirada sobre este desafío. ¨La ciberseguridad debe comenzar por identificar las ‘joyas de la corona’: los activos esenciales para el negocio, como las bases de datos de clientes, la información financiera y los sistemas operativos. Luego, hay que reconocer las posibles vías de riesgo, como proveedores, conexiones remotas y servicios expuestos a Internet. Así, las empresas pueden priorizar sus inversiones y proteger los activos cuya afectación comprometería la continuidad del negocio¨.
2. ¿Sabemos cómo seguiremos operando tras un incidente?
PwC señala que solo el 39% de los líderes de seguridad, riesgos y operaciones tiene planes de continuidad operativa formalizados e integrados que contemplan específicamente los riesgos cibernéticos.
Para la consultora, mantener el negocio en marcha incluso ante una disrupción es el objetivo final de la ciberseguridad, y los incidentes ya son una cuestión de cuándo ocurrirán.
3. ¿Contamos con las personas para responder?
El 65% de las organizaciones de América Latina y el Caribe consultadas por el Foro Económico Mundial declara que carece de personas y habilidades críticas para sus objetivos de ciberseguridad, la mayor brecha entre las regiones de su estudio.
Cuando formar o contratar esos perfiles toma tiempo, una opción es apoyarse en un aliado que aporte monitoreo y respuesta especializados, y reservar al equipo interno las decisiones de negocio.
Elvis Rivera, Systems Engineering Manager de Fortinet, explica que “la estrategia debe ser desarrollada en base a tres pilares: personas, procesos y tecnología. Las personas son el principal objetivo de los ataques, por lo que se requiere actualización constante para que adopten buenas prácticas de ciberseguridad en su actividad diaria”.
Para las empresas que optan por apoyarse en un aliado, Claro empresas cuenta con un portafolio de soluciones de ciberseguridad y con un Centro de Operaciones de Ciberseguridad (CSOC) propio. Allí, especialistas con certificaciones internacionales monitorean, detectan y contienen amenazas cibernéticas las 24 horas, los 7 días de la semana.
Esa propuesta se organiza en cuatro frentes de protección, respaldados por el CSOC:
Una respuesta para cada frente de la operación
Cada frente de la operación requiere una respuesta distinta. Entre las soluciones del portafolio de Claro empresas, Seguridad Administrada protege la red y la conexión a Internet de la empresa; Seguridad EDR protege en tiempo real los equipos desde donde trabajan las personas; y SIEM Intelligence para anticipar a los adversarios con agilidad, precisión y eficiencia.
Los procesos cada vez más conectados abren oportunidades de crecimiento y exigen a la dirección definir cómo gestionará sus riesgos. Con Claro empresas como aliado, la organización suma especialistas, procesos y tecnología que acompañan el ritmo del negocio, junto con el monitoreo permanente de su CSOC. Así puede tomar esas decisiones con mayor información, responder mejor cuando ocurra un incidente y reservar a su equipo interno las decisiones de negocio.
Conoce las soluciones de ciberseguridad que Claro empresas ofrece para tu organización, así como sus condiciones y restricciones ingresando a claro.com.pe/ciberseguridad.
REPORTAJE PUBLICITARIO


