Luego de que el último lunes se produjera un desprendimiento de tierra y piedras sobre la bajada Armendáriz, a la altura del puente de la Paz —que puso en riesgo a quienes transitaban por la zona—, la Municipalidad de Miraflores informó a El Comercio que el Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Lima (Sedapal) tenía conocimiento de esta situación desde meses atrás, pero no tomó acciones al respecto.
Según un comunicado de Sedapal, la situación ocasionó un rebose de aguas residuales —es decir, la salida del exceso de líquido cuando este supera la capacidad de un sistema— debido a la obstrucción de las bombas por piedras arrojadas al alcantarillado.
A raíz de lo ocurrido, surge la interrogante sobre qué otros puntos de la capital podrían estar expuestos a filtraciones y reboses.
Otros puntos vulnerables en Lima
Se han identificado otros puntos de la capital con antecedentes de fallas, filtraciones, reboses y más incidencias que evidencian situaciones de vulnerabilidad. El Comercio se contactó con la Contraloría General de la República y la Defensoría del Pueblo para obtener información sobre estos casos en Lima.
La Contraloría General alertó, antes de este suceso, sobre el riesgo de un posible colapso del colector Canto Grande, en San Juan de Lurigancho (SJL). Según un Informe de Visita de Control, se identificaron fisuras y deformaciones en tramos de la tubería, a la altura de la estación Pirámide del Sol de la Línea 1 del Metro de Lima. Estas condiciones podrían afectar el adecuado funcionamiento del sistema de alcantarillado.
Otra situación reportada ocurrió en el A.H. Príncipe de Asturias, en Villa El Salvador, donde se produjo un aniego debido al rebose de uno de los reservorios por problemas en una válvula. Tras la evaluación realizada en la zona, se identificaron predios afectados por el ingreso de agua.
Por otro lado, también se ha advertido que un movimiento telúrico podría dejar sin agua a ciudadanos abastecidos por la planta de tratamiento de agua potable La Atarjea, una de las principales instalaciones para el suministro de Lima. Según las evaluaciones realizadas, parte de su infraestructura presenta vulnerabilidades que podrían generar un riesgo de colapso ante un sismo.
Además, la Defensoría del Pueblo informó a este Diario que viene haciendo seguimiento a riesgos vinculados con acantilados, taludes, geomallas, infraestructura y espacios de alta concurrencia en la Costa Verde. En ese marco, identificó un antecedente en La Herradura, Chorrillos, donde este año colapsó parte del malecón durante un periodo de fuerte oleaje, pese a que desde 2022 se venía comunicando su deterioro y la necesidad de evaluar e intervenir la infraestructura.
Sedapal ya sabía de los problemas
La Municipalidad de Miraflores informó a este Diario que desde marzo de 2026 se enviaron cartas a Sedapal, con carácter de urgencia, solicitando una evaluación técnica y la ejecución de acciones coercitivas en el punto de Armendáriz, pero la entidad no tomó acción hasta el último lunes. “Hace algunos meses vimos que en esa zona había un poco de agua que salía y algunas piedras”, contaron.
“Nosotros ya sabíamos que por ahí hay unas conexiones de Sedapal, pero ellos nos decían que era parte de nuestro regado, pero no es así. Pasó el tiempo y justo ayer (lunes) todo se desbordó absolutamente. Nadie de la municipalidad tiene acceso a esa zona. Y esto no está sucediendo recién ayer, sino hace bastante tiempo”, agregaron.
El municipio enfatizó que “ha quedado expuesto claramente que lo que estuvo pasando siempre fue un problema con su sistema (...). Hemos entendido también que parte de este sistema es manual, no es automático. Entonces nos preocupa que vuelva a suceder, ya que si depende de una persona y no de un sistema automático, ¿qué pasa si la persona no llega?”.
Comunicaron que hasta el momento no hay otro punto en Miraflores expuesto a un problema similar. Cuando este Diario consultó si van a tomar alguna medida contra Sedapal, respondieron: “Estamos evaluando qué presentar al respecto”.
Fiscalización
La Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass) informó a El Comercio que, desde el ámbito de sus competencias, orientadas a cautelar los derechos de los usuarios de los servicios de saneamiento, “se viene realizando el seguimiento correspondiente a través de la oficina de atención al usuario en la zona, a fin de verificar si esta situación ha generado alguna afectación en la prestación del servicio de agua potable o en los derechos de los usuarios”.
“De identificarse algún impacto vinculado a la prestación de los servicios de saneamiento, la Sunass actuará conforme a sus competencias. No obstante, la determinación de responsabilidades o la fiscalización de los daños que pudieran haberse generado al acantilado por el rebose reportado corresponde a las autoridades competentes según la naturaleza de los hechos. Las autoridades competentes son, para este caso, la Municipalidad de Miraflores”, agregó.
Por otro lado, la Empresa Municipal de Apoyo a Proyectos Estratégicos S.A. (Emape) de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) comunicó a este Diario que realizó labores de limpieza con maquinaria y personal operativo, con lo que logró retirar más de 10 m³ de escombros acumulados en la bajada Armendáriz tras el deslizamiento. Estas labores permitieron despejar la zona y restablecer el tránsito peatonal y vehicular.
¿Por qué ocurrió el rebose?
Freddy Morán Valencia, ingeniero y presidente de la Comisión de Gestión de Riesgos y Desastres del CIP Lima, dijo a este Diario que este tipo de filtraciones puede ocurrir tanto por drenaje como por lluvias. “Es así como vemos que el agua puede ser un factor desencadenante para un derrumbe. Lo que ocurrió fue un aumento de la presión de los poros. Una forma de ejemplificarlo es lo que pasa con una esponja. Tú le colocas dos, tres o cuatro gotas y no pasa nada. Pero si la saturas de agua, su peso será mayor y se desbordará”, contó.
“Eso va a desencadenar una pérdida de estabilidad y finalmente una erosión. Para que pase esto, tuvieron que haber pasado bastantes días y lo que hemos visto fue el proceso final (...). En el caso propiamente del rebose, la entidad encargada de la operación, mantenimiento y seguridad es Sedapal. En el caso de la Municipalidad Metropolitana de Lima, tienen que hacer la evaluación de la gestión de riesgos”, concluyó.
Descargos
El Comercio se contactó con Sedapal para solicitar un pronunciamiento sobre lo declarado por la Municipalidad de Miraflores y conocer si existen otros puntos vulnerables. La entidad comunicó que solo estaba gestionando vocerías para temas vinculados al fenómeno El Niño y que este “era otro contexto”.
También brindó un comunicado en el que señaló: “Apenas se tomó conocimiento de la incidencia, un equipo técnico de Sedapal se desplazó de inmediato a la zona y verificó que el aniego fue ocasionado por el rebose de aguas residuales de la cámara de bombeo CD-38, debido a la obstrucción de las bombas por piedras y ripio de construcción arrojados indebidamente al sistema de alcantarillado”.
“El personal técnico retiró estos materiales y restableció el normal funcionamiento del sistema. Asimismo, Sedapal desplegó equipos hidrojet para succionar las aguas residuales acumuladas en la vía pública y recuperar las condiciones de transitabilidad en el sector. Sedapal exhorta a la población a hacer un uso responsable del sistema de alcantarillado y evitar arrojar piedras, ripio de construcción y otros residuos sólidos que puedan obstruir las redes, provocar aniegos y poner en riesgo la salud pública”, concluyó.


