El ingeniero Benjamín Morales habló con RPP sobre la necesidad de implementar un organismo especializado en seguridad de lagunas. | Fuente: RPP
La destructiva riada en Nepal que ha dejado más de 500 muertos y casi mil desaparecidos es “una situación similar” al alud con deslizamiento de hielo y rocas en el nevado Huascarán que arrasó con la ciudad de Ranrahirca (Áncash), en 1962, señaló esta mañana el ingeniero geólogo Benjamín Morales Arnao. En La Rotativa del Aire, el especialista detalló que, según organismos oficiales como el Servicio Geológico de Estados Unidos, lo ocurrido en la frontera entre Nepal y Tíbet fue a causa de un colapso glaciar en el norte del macizo de Langtang, que se encuentra en la región fronteriza con China.El desprendimiento trajo consigo hielo, rocas y escombros que obstruyeron el río Lhende y formaron una presa temporal cuya ruptura desató la devastadora riada que ha dejado al menos 553 muertos, de acuerdo con cifras del gobierno nepalí que se actualizan conforme avanzan los trabajos de rescate.“Esta es una situación muy similar a la que ocurrió en el Huascarán en el año 1962. En el caso de Nepal es una particularidad interesante, porque el origen ha sido en Tíbet y la avalancha que cayó de este glaciar fue una avalancha muy parecida a la que ocurrió del nevado Huascarán”, declaró el especialista. Morales complementó que la avalancha confluyó con los valles estrechos del Himalaya, dado que las masas de agua y lodo no pueden extender y; por lo tanto, se comprimen y aumentan su profundidad y velocidad.“Ese embalse, al romper el agua embalsada, es la que ha producido la catástrofe. La diferencia con el caso del Huascarán es que fue producido por hielo y rocas que cayeron del Huascarán. No hubo ninguna laguna debajo. Entonces, eso es la diferencia y que esté marcada en velocidad”, opinó.Consultado por la identificación de 58 lagunas glaciares que tienen un alto riesgo de generar desborde y aluviones en el Áncash y Cusco, el ingeniero geólogo respondió que en la actualidad no se construyen obras de prevención como en las décadas pasadas, por lo que sugirió reactivar el extinto Programa de Glaciología y Seguridad de Lagunas. “Lo que hay que hacer es que el Gobierno vuelva a formar un organismo que se ocupe de lo técnico, que se ocupe específicamente del problema de las lagunas. Indican que el Gobierno Regional o la Municipalidad puede hacerlo. Pero eso no es así, porque estas obras tienen que ser hechas por especialistas…”, puntualizó.