Las camionetas 4x4 son la primera opción para los usuarios que desean realizar travesías por terrenos complicados. Sin embargo, también tienen ciertas limitaciones. El mayor diámetro de giro, las dimensiones elevadas, el chasis más rígido y los puntos ciegos son algunas de las características que pueden complicar la conducción en los espacios reducidos de la ciudad. Por eso, existe un público que busca un “término medio” entre una SUV urbana y una camioneta 4x4. Ahí es donde aparece el Ford Bronco Sport Badlands que probamos el fin de semana.
Este SUV resuelve algunas de las limitaciones de las 4x4 tradicionales gracias a sus dimensiones más cortas, un chasis monocasco, la maniobrabilidad de un sedán y menores puntos ciegos. Todo ello sin renunciar a un sistema de tracción en las cuatro ruedas diseñado para afrontar condiciones exigentes fuera del asfalto.
Más allá de una 4x4
Lo primero que destaca es su diseño exterior. El Bronco Sport Badlands luce casi como una 4x4, pero sin llegar a ser tan tosco. Es un carro con el que podrías llegar a una reunión con ejecutivos y también salir a recorrer las dunas de Sarapampa. Su carrocería bitono tiene una apariencia elegante, con líneas que combinan el diseño más ovalado de las SUV con las formas cuadrangulares de las 4x4.
A diferencia de una 4x4 tradicional, en la que sobresalen los neumáticos y los overfenders, aquí las ruedas están integradas en la carrocería, como en una SUV convencional. En ese sentido, su diseño más urbano favorece la aerodinámica en carretera y ayuda a evitar los conocidos silbidos que se producen en algunas 4x4 por el impacto del aire contra la carrocería.
Sus dimensiones también le permiten desenvolverse con facilidad en el tráfico de la ciudad. El Bronco Sport Badlands mide 4,40 m de largo, 1,81 m de alto y 1,93 m de ancho. Al no ser tan largo como una 4x4 tradicional, resulta más sencillo encontrar espacios entre los vehículos. Asimismo, sus proporciones permiten realizar adelantamientos en carretera con mayor facilidad, incluso cuando hay dos vehículos circulando en paralelo.
Adicionalmente, es más fácil estacionar el Bronco Sport gracias a su menor diámetro de giro. Mientras que una camioneta 4x4 con caja reductora puede necesitar una maniobra de hasta tres tiempos (retroceder y avanzar) para completar determinados giros o estacionarse, el modelo probado es más maniobrable y permite realizar estas operaciones en una sola maniobra.
Por otro lado, al no ser tan alto como una 4x4 convencional, no tiene problemas para ingresar a las cocheras subterráneas, que muchas veces tienen una altura máxima de dos metros. Por lo tanto, incluso si se le instala algún accesorio, como luces adicionales en el techo, es menos probable tener inconvenientes al ingresar.
Otra ventaja del Bronco Sport es que tiene menores puntos ciegos. En algunas 4x4 es difícil ver a los niños y las mascotas que circulan delante del vehículo debido a que el capó está bastante elevado. En cambio, con el Badlands todavía se tiene cierto margen de visión delantera, a lo que se suma el sistema de cámaras de 360° que incorpora.
De igual forma, el tipo de chasis influye en el comportamiento del vehículo en carretera. Al tener una estructura monocasco, el Badlands ofrece mayor estabilidad en las curvas. Su estructura mantiene los neumáticos firmes contra el asfalto y reduce las deformaciones de la carrocería. En cambio, la flexión que puede producirse cuando una camioneta 4x4 con chasis de largueros ingresa a una curva influye en su comportamiento y puede generar mayor balanceo. Independientemente del tipo de suspensión o de la tecnología incorporada, las leyes de la física siguen siendo determinantes.
El centro de gravedad también es más bajo en el Bronco Sport. En una camioneta con chasis de largueros, la mayor altura del conjunto puede elevar el centro de gravedad y aumentar el riesgo de vuelco. En ese sentido, el modelo probado ofrece un comportamiento más estable en carretera y permite tomar las curvas con mayor confianza.
Por todo lo mencionado anteriormente, consideramos que el Ford Bronco Sport Badlands hace que la experiencia de conducir en Lima sea más sencilla. Reducir las preocupaciones al volante también es una forma de mejorar nuestro bienestar cotidiano.
Motor, tracción y suspensión
Bajo el capó esconde un motor gasolinero EcoBoost de 2,0 litros que genera 250 hp y 380 Nm. Es la versión más potente de la gama, ya que las otras dos variantes, Big Bend y Outer Banks, utilizan un bloque EcoBoost de 1,5 litros con 181 hp.
Si bien es más potente, también es más pesado porque incorpora un sistema 4x4 más complejo. El Badlands tiene un peso en vacío de 1.727 kg, mientras que las otras variantes llegan a los 1.569 kg. Todo ello con dimensiones similares. Aun así, pese a su mayor peso, es la versión que ofrece la mejor relación peso-potencia, con una cifra de 6,9 kg/hp.
En lo que respecta al sistema 4x4, no podemos decir que sea superior al de una camioneta todoterreno tradicional, pero consideramos que está bastante cerca de ofrecer prestaciones similares en determinadas condiciones. Esta versión Badlands incorpora un diferencial trasero de doble embrague que permite distribuir el torque entre las ruedas posteriores y concentrarlo en aquella que tenga mayor tracción. No tiene una caja reductora con modo 4Low, pero las ayudas electrónicas permiten simular algunas de sus prestaciones.
El sistema de suspensión es otro apartado en el que presenta una evolución importante respecto al resto de versiones, que utilizan un esquema McPherson adelante y Multilink atrás. Este conjunto ofrece un buen nivel de comodidad, pero el Badlands va un paso más allá con el sistema H.O.S.S. 2.0 (High-Performance Off-Road Stability Suspension).
En el Badlands, el eje delantero también utiliza una suspensión McPherson, pero con puntales calibrados, mientras que en el eje posterior se incorporan amortiguadores monotubo de alta resistencia al esquema Multilink. Estos componentes, junto con los resortes delanteros y traseros calibrados, buscan mejorar la articulación de las ruedas y absorber impactos fuertes en caminos de tierra, arena o rocas.
Nosotros los probamos en trocha y lo primero que debemos señalar es que reducen considerablemente el balanceo del vehículo. La diferencia frente a un esquema de suspensión convencional es notable. Además, están diseñados para soportar mayores exigencias durante jornadas prolongadas de conducción fuera del asfalto.
La cabina de una SUV
Como ya lo señalamos, el Ford Bronco Sport Badlands destaca por lograr un equilibrio poco común: ofrece la robustez necesaria para transitar por terrenos irregulares sin sacrificar la comodidad que exige el entorno urbano. A diferencia de las 4x4 tradicionales, cuyos interiores suelen priorizar materiales rústicos, plásticos duros y un diseño sobrio pensado para soportar condiciones exigentes, esta versión eleva la experiencia a bordo. Sus acabados y texturas suaves al tacto se alejan del estereotipo del todoterreno rudo y lo posicionan como una alternativa para el uso diario.
El modelo también cuenta con detalles distintivos que enriquecen su diseño interior. Por ejemplo, algo que nos llamó la atención fue el bordado de un caballo salvaje en la zona lateral de los asientos delanteros, un elemento que representa a la línea Bronco de Ford.
Esta propuesta estética y de confort convierte al Badlands en un vehículo versátil, capaz de pasar de una ruta de montaña directamente al estacionamiento de la oficina sin desentonar. En otras palabras, no transmite la rigidez ni la sobriedad extrema de un vehículo utilitario de trabajo, sino que ofrece la comodidad y el nivel de acabados de una SUV de gama alta.
En definitiva, Ford ha logrado diferenciar este modelo al entender que el conductor contemporáneo busca aventura, pero no está dispuesto a sacrificar su comodidad diaria. El Bronco Sport Badlands demuestra que la capacidad de tracción y el refinamiento interior pueden coexistir en un mismo vehículo. Es una alternativa para quienes necesitan un vehículo con buenas prestaciones fuera del asfalto durante el fin de semana, pero también valoran una cabina confortable para afrontar la agenda laboral de lunes a viernes.
Conclusiones
El Badlands es un modelo altamente equipado. Cuenta con cámaras de 360°, sistema de audio firmado por Bang & Olufsen (B&O), asientos eléctricos y calefaccionados, asistencias ADAS, entre otros elementos. Con todo lo mencionado, es un vehículo que no solo rompe esquemas por ofrecer características 4x4 en una carrocería elegante y compacta, sino también por su precio.
Esta versión cuesta alrededor de US$50.000, una cifra elevada para lo que se acostumbra en este segmento. A nuestro criterio, esta variante tiene un público objetivo bastante claro. Podría ser perfectamente el segundo “juguete” de alguien que ya tiene una 4x4 de gran tamaño y quiere mantener ese espíritu todoterreno, pero con una apariencia más refinada y dimensiones más prácticas para la ciudad. Entonces, ¿vale la pena? La respuesta es sí.


