No se trata de hacer más grandes a África o América Latina, sino de dejar de mostrarlas más pequeñas de lo que realmente son. Ahora, paisana, paisano, nos toca trasladar esa corrección del mapa a nuestra autoestima.
RPP••Actualizado: 14 oct. 2026, 10:00 a. m.
Compartir:
Somos más grandes que lo que siempre vimos. ¿Sabía usted, paisana, paisano, que América del Sur tiene casi el doble de la superficie de Estados Unidos y de China? Probablemente no lo parezca, pues en el mapamundi que usamos desde niños, el mapa de Mercator, se distorsionaba el tamaño de los países más lejanos del Ecuador.Por eso, allí la isla de Groenlandia se ve tan grande como África, aunque África tiene 14 veces su superficie. No es un tema nuevo. De hecho, hace algunos años yo ya hablaba de eso en mis libros ‘Somos más que siesta y fiesta’ y ‘Doce mitos de una región sin nombre’. Mostraba ahí cómo en el mapa normal el Perú se ve casi del tamaño de España, cuando aquí, en nuestro país, pueden caber, además de ese país, toda Francia, Bélgica, Holanda, Suiza, Portugal y Luxemburgo.¿Sabía usted que en Bolivia cabrían cómodamente España y Francia y que en el territorio de Chile entrarían toda Alemania, Italia y Portugal? No es que Mercator, un cartógrafo europeo del siglo XVI, haya querido engañarnos, no. Sucede que siendo el mundo una esfera, al poner a su continente al centro, es natural que se distorsione la dimensión de todos los que están a los lados. Como en esa fotografía donde el dueño del santo sale muy bien proporcionado, mientras los que lo acompañamos no nos vemos tan bien. Mire sus fotos y verá que es cierto.El problema surge cuando todos usamos la foto con el amigo al centro, aunque se trate de nuestra fiesta. Es un problema porque los mapas no solamente nos enseñan geografía, también van formando nuestra idea de quiénes son más grandes, centrales o importantes. Y si durante siglos vemos que nuestra parte del mundo está reducida, podemos terminar subestimando también sus recursos, sus posibilidades y su importancia. Felizmente eso comienza a cambiar, pues las Naciones Unidas acaban de a promover el uso de un mapa llamado Equal Earth o Tierra Igual, que muestra las verdaderas superficies relativas. Si un continente es tres veces más grande que otro, aparecerá efectivamente tres veces más grande. Y esto es una noticia que merece una mirada positiva, porque restituye una realidad que casi casi habíamos olvidado.No se trata de hacer más grandes a África o América Latina, sino de dejar de mostrarlas más pequeñas de lo que realmente son. Ahora, paisana, paisano, nos toca trasladar esa corrección del mapa a nuestra autoestima. No solo reconocer que somos geográficamente grandes, sino ver que en muchos otros aspectos somos también más ricos en posibilidades de desarrollo que lo que creemos.¿Qué podemos hacer usted y yo para comenzar a reconocernos también en nuestras otras verdaderas dimensiones?
¿Encontraste un error en esta noticia? Escríbenos a [email protected] para corregirla a la brevedad.