Las empresas identifican tres dificultades para contratar jóvenes en el Perú: la falta de experiencia laboral, el bajo nivel de compromiso y la escasez de habilidades blandas, factores que influyen en sus decisiones de contratación.Así lo revela el estudio Situación Laboral y Aspiraciones de Jóvenes en Lima elaborado por el investigador y recientemente nombrado director del Banco Central de Reserva (BCR), Oswaldo Molina para Arcos Dorados Perú, el cual recoge las percepciones de empleadores y jóvenes sobre el acceso al empleo formal. En detalle, según recoge el estudio, el 48% de los empleadores encuestados considera que los jóvenes tienen dificultades para conseguir un puesto formal porque les exigen experiencia laboral que todavía no tienen. Entre los propios jóvenes, el 31% apunta al mismo problema.La segunda barrera que responden las empresas es el bajo nivel de compromiso, mencionado por el 17% de los empleadores. Le sigue la falta de habilidades blandas, con el 16%. Este último caracterizado en cómo un trabajador se relaciona, comunica y trabaja con los demás.Por otro lado, el 15% de empresarios apunta a la dificultad de contratar a los jóvenes dada la amplia oferta de trabajo informal, mientras que el 14% considera que los jóvenes no cuentan con los estudios técnicos o superiores requeridos.Los jóvenes responden: Bajos sueldos son una barrera para acceder al empleo formalDesde la perspectiva de los jóvenes, el 22% atribuye a los sueldos bajos como una dificultad para acceder al empleo formal, mientras que el 19% menciona la falta de oportunidades para quienes tienen poca o ninguna experiencia laboral.Mientras los empleadores destacan la experiencia y las competencias de los candidatos, los jóvenes también cuestionan las remuneraciones y la escasez de oportunidades formales.
Las empresas exigen experiencia, pero los jóvenes necesitan una oportunidadEl estudio explica que contratar a una persona sin experiencia "implica costos de formación, supervisión y acompañamiento". Además, las empresas afrontan el riesgo de que el trabajador renuncie antes de que puedan recuperar la inversión realizada en su capacitación.Así, los jóvenes necesitan una primera oportunidad para adquirir experiencia, pero las empresas pueden elevar sus requisitos de contratación para reducir la incertidumbre sobre el desempeño y la permanencia del trabajador. "Una dificultad frecuente entre los jóvenes es que muchas empresas requieren experiencia previa para contratar, pero los jóvenes no pueden acumularla si no tienen una primera oportunidad (....) Los jóvenes, ante esa falta de vacantes, aceptan empleos informales o de baja calidad para adquirirla", se desprende de la investigación.El estudio sostiene que la solución requiere conectar mejor la formación con las necesidades reales de las empresas y facilitar mecanismos para que los jóvenes adquieran experiencia práctica y puedan demostrar sus competencias.
El empleo juvenil sigue rezagado Las dificultades para acceder a un empleo formal se visualizan también en los indicadores laborales. Según cifras del INEI recopiladas por el estudio, la población ocupada de entre 18 y 25 años pasó de aproximadamente 2,5 millones de personas en 2022 a 2,1 millones en 2026, pese a que el empleo total del país aumentó durante ese periodo. En todo el país, la tasa de desempleo juvenil disminuyó de 12% en 2025 a 10% en 2026. Sin embargo, el 73% de los jóvenes ocupados seguía trabajando en la informalidad en 2026, por encima de la tasa registrada entre trabajadores de 26 a 44 años, que se situó en aproximadamente 66%. Por ello, el informe advierte que una reducción del desempleo no basta para concluir que mejoraron las condiciones laborales de los jóvenes. También deben considerarse la participación en el mercado laboral, la cantidad de personas ocupadas, la formalidad y la calidad de los puestos de trabajo."El desafío del empleo juvenil va más allá de conseguir un puesto de trabajo. El problema central radica en una transición incompleta entre la etapa educativa y el mercado laboral, puesto que muchos jóvenes egresan sin las habilidades, la experiencia o la información necesarias para acceder a oportunidades formales, reza el informe.
Medidas para facilitar la contrataciónEntre las alternativas de medidas de corto plazo de la tercera edición del informe para Arcos Dorados Perú figura establecer incentivos temporales para que las empresas contraten formalmente a jóvenes sin experiencia. La propuesta busca reducir parte del costo inicial que supone incorporar y formar a un trabajador, sin recortar sus derechos laborales.El estudio también plantea ampliar la formación dual y la capacitación dentro de las empresas, de modo que los jóvenes puedan desarrollar competencias técnicas y socioemocionales mediante la práctica. A ello suma el fortalecimiento de los sistemas de información e intermediación laboral para conectar a los candidatos con las vacantes disponibles. El informe advierte, sin embargo, que los incentivos económicos deben diseñarse cuidadosamente para evitar que las empresas sustituyan trabajadores existentes por personal subsidiado o reciban beneficios por contrataciones que habrían realizado de todos modos.La conclusión es que mejorar el empleo juvenil exige más que capacitar a los candidatos o pedir a las empresas que contraten más. Se necesita articular formación pertinente, experiencia práctica, información laboral e incentivos que faciliten el acceso a empleos formales y permitan sostenerlos en el tiempo.