Para algunos pasajeros, tomar un bus un domingo es simplemente una forma de llegar a su destino. Para otros, puede convertirse en una experiencia mucho más especial: subir a un vehículo decorado con imágenes de BTS, escuchar sus canciones durante el recorrido y compartir el viaje con otras ARMY. Así funciona el Army Bus, una iniciativa que nació, precisamente, después de que sus creadores no consiguieran entradas para el esperado concierto del grupo surcoreano en Perú. Un bus que no ha estado libre de polémica: se habló de multas, pero de momento solo hay una llamada de atención.
Idea original
La historia comenzó con Luis Quillatupa y Fiorella Aquino, dos trabajadores vinculados al transporte público y seguidores de BTS desde hace años. Ante la imposibilidad de conseguir boletos para los conciertos, decidieron buscar otra manera de vivir el acontecimiento. Primero fue un banner y después llegaron más elementos hasta transformar un bus en lo que hoy presentan como el Army Bus oficial.
El proyecto tomó alrededor de tres meses de trabajo. La intervención incluyó banners, pintura de distintas partes del vehículo, aros, tablero, una pantalla y otros accesorios que fueron incorporándose para convertirlo en un espacio reconocible para los fans.
Pero el bus no dejó de ser un bus. De lunes a sábado continúa funcionando como transporte público que cubre la ruta Ate - Miraflores y recibe a pasajeros de todo tipo. Son los domingos cuando cambia de ritmo y se convierte en el escenario de una actividad dedicada a los seguidores de BTS.
Un domingo para cantar
La ruta dominical reúne aproximadamente entre 30 y 40 personas. Durante el recorrido suenan canciones de BTS y se realizan dinámicas que permiten que los pasajeros se conozcan, intercambien experiencias y compartan su afición por el grupo.
“Hay momentos fenomenales”, cuenta Fiorella Aquino, quien explica que el objetivo de estos encuentros es generar un espacio de intercambio entre ARMY de diferentes zonas de Lima e incluso de otras partes del Perú.
La iniciativa también ha tenido un componente emocional. Para algunos seguidores, el bus representa una manera de acercarse al fenómeno BTS incluso cuando no consiguieron una entrada para los conciertos. Aquino cuenta que algunos pasajeros les han agradecido precisamente por crear este espacio: “Muchos no hemos conseguido una entrada”, recuerda que les dicen.
Margot, una de las pasajeras que participó en uno de los recorridos, conoció el Army Bus a través de las redes sociales. Para ella, la oportunidad de subir fue una experiencia especial en la antesala de la llegada de BTS. “Siempre he querido subirme como toda ARMY”, contó.
Enzo también llegó al bus con la emoción propia de quien lleva años esperando este momento. Es fan de BTS desde aproximadamente 2018 y cuenta que incluso adquirió la membresía del grupo con la expectativa de conseguir entradas. No lo logró, pero eso no disminuyó sus ganas de vivir la llegada de BTS al Perú.
Más allá del concierto
Para Luis, el Army Bus tampoco es una iniciativa pensada para desaparecer cuando termine la fiebre por los conciertos. Su intención es mantenerlo en circulación y continuar realizando actividades. De hecho, asegura que el bus seguirá con sus recorridos dominicales incluso después de la temporada de BTS en Lima.
La idea, además, ha despertado interés fuera del país. Luis cuenta que ya recibió reservas de seguidores procedentes de México, Chile y Colombia para trasladarse en el bus durante estas fechas. El vehículo tiene una capacidad aproximada de 30 personas para estos recorridos.
El costo depende de la actividad y parte de aproximadamente S/20 por persona. Las rutas pueden variar y el recorrido se adapta a las circunstancias.
Así, mientras BTS se prepara para encontrarse por primera vez con sus seguidores peruanos en un estadio, el Army Bus ya lleva varias semanas haciendo algo distinto: llevar la experiencia del fandom a las calles. Un vehículo que nació de una frustración, no conseguir una entrada, terminó convirtiéndose en un espacio para cantar, conocer a otros fans y esperar juntos el momento que ARMY Perú llevaba años esperando.
