El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) se pronunció tras el aluvión de agua y barro que causó graves daños en la ciudad de Santiago de Chile obligando a su gobierno a declarar el estado de catástrofe en la zona afectada. El organismo brindó una evaluación para conocer si las intensas lluvias que originaron esa emergencia podrían provocar un evento de similar naturaleza en Perú.
Nelson Quispe, especialista en Meteorología del Senamhi, señaló que el país podría registrar episodios de lluvias intensas, huaicos y activación de quebradas similares a los ocurridos recientemente en Chile. El experto precisó que esto podría ocurrir especialmente durante el próximo verano, debido a las condiciones asociadas al fenómeno El Niño y al calentamiento de la temperatura superficial del mar.
Senamhi revela si Perú podría sufrir un aluvión
Según explicó a la Agencia Andina, las precipitaciones de corta duración y gran intensidad pueden desencadenar emergencias en distintas regiones del país, incluso en escenarios en los que se proyecta un déficit de lluvias para determinadas zonas. “Tenemos historia de esas condiciones que sucedieron en las zonas de Chile, así que no nos extrañaría que podría suceder, especialmente en el verano, donde las lluvias son mayores”, dijo.
Quispe recordó que el Perú experimentó episodios destructivos de precipitaciones y huaicos, como los registrados en Mirave, en Tacna en febrero de 2029; en Secocha, Arequipa, en febrero de 2023, así como las lluvias intensas que afectaron Chosica en abril de 2013. Estos antecedentes —a su juicio— evidencian que una precipitación concentrada en un periodo breve puede ocasionar graves daños, desbordes y pérdidas humanas.
¿Cómo se vincula el aluvión en Chile con el fenómeno El Niño?
El experto sostuvo que las recientes emergencias en Chile se produjeron luego de varios días consecutivos de precipitaciones, a los que se sumó un episodio de lluvia especialmente intenso. Este escenario propició que en aproximadamente 20 minutos se acumularan entre 20 y 22 milímetros de lluvia, situación que favoreció la activación de quebradas y la ocurrencia de aluviones.
Considerando este panorama, Quispe resaltó que durante un evento El Niño, el calentamiento puede intensificar las condiciones atmosféricas favorables para las precipitaciones, aunque precisó que la ocurrencia de estos episodios también depende de otros factores meteorológicos. No se trata necesariamente de un fenómeno meteorológico aislado, sino de condiciones que pueden verse potenciadas por el escenario climático que atraviesa la región, agregó.


