Talara, la “Ciudad del Eterno Verano” nos recibe con 29°. En la recepción del hotel ya nos esperan con toallas húmedas y aire acondicionado para regular la temperatura elevada del balneario. Al cruzar la entrada del hotel Aranwa Vichayito, el campo visual es amplio: piscina, restaurante, bar, sol y mar.
Tras una inversión aproximada de S/ 23 millones, la cadena de hoteles Aranwa reabrió sus puertas en Vichayito con una renovación que amplía y redefine la experiencia de descanso frente al mar. Un destino para escapadas de relax y reconexión. La propiedad le dijo adiós a las carpas y ahora cuenta con 33 habitaciones, entre bungalows modernizados y 24 chalets nuevos —varios con ubicación frente a la playa—, orientados para quienes buscan mayor privacidad y una experiencia premium.
La remodelación de la piscina de borde infinito fue la atracción principal de este viaje. Pido una bebida helada, me aplico nuevamente bloqueador solar y al agua. 1.40 m de profundidad, frente al Bar Latitud 4.1 Sur, temperatura ambiente y relajo total.
Según Gonzalo Calderon (CEO de Aranwa Hotels) esa renovación responde a una visión estratégica de crecimiento y mejora continua, elevando el estándar de hospitalidad en el norte del Perú.
Gastronomía con identidad norteña
La intervención también incorporó una propuesta gastronómica reforzada: el restaurante Horizonte mantiene su apuesta por la cocina marina y regional, con protagonismo de insumos frescos y sabores del norte peruano. El chef principal nos brindó un formato ‘Family Style’ con maridaje de vino blanco Santa Julia Chardonnay, vino tinto Humberto Canale Pinot Nair, y en mesa brochetas de panceta acompañas con chimichurri de manzana, croquetas de langostinos, ceviche carretillero con chicharrón y causa acevichada. La comida tenía mucha personalidad. De fondo el tradicional arroz con pato al estilo Vichayito. Aroma, texturas y sabor. Todo equilibrado. Para el postre, la cocina de Horizonte nos premió con la experiencia algarrobo, un cheesecake al horno que enamoró distintos paladares.
Mientras que el nuevo Bar Latitud 4.1 Sur amplía las alternativas para los huéspedes. El cóctel de bienvenida en Renace Aranwa Vichayito fue el ‘Matacuy Sour’, un elixir andino de hierbas.
Experiencias a medida
Caída la tarde, disfrutamos de una sesión creativa de serigrafía junto a la artista Koa Prato, donde imprimimos animales marinos, como ballenas y tortugas, y convertimos cada diseño en una pieza única.
Los huéspedes también podrán disfrutar de deportes náuticos no motorizados, como kayak y paddle board con las que el hotel busca consolidarse como un destino de desconexión y reconexión en Vichayito.
“Estamos tratando de hacer una serie de actividades para que la experiencia sea integral y también con ello contar la historia de la zona, sobre el cuidado de las tortugas y ballenas”, afirmó el CEO de Aranwa, Gonzalo Calderon.
Al final, la remodelación se percibe más allá de los nuevos ambientes: en el horizonte que acompaña la piscina, en los sabores marinos de la mesa y en experiencias personalizadas, diseñadas según el perfil del huésped. Aranwa Vichayito propone que la visita no sea solo una escapada a la playa, sino una pausa diseñada para reconectar con el mar y con el propio ritmo.
