Cada vez que se termina un perfume o un producto para el cuidado de la piel, surge una pregunta: ¿es necesario reemplazar todo el envase? Frente al impacto ambiental que genera la producción de empaques, la industria de la belleza busca alternativas para aprovechar mejor los recursos. En esa línea, L’Oréal Groupe impulsa el desarrollo y la implementación de soluciones recargables en su portafolio de marcas, con el objetivo de promover un modelo de consumo más circular.
Más que una tendencia pasajera, las recargas forman parte de su visión de una industria de la belleza que combine sostenibilidad, atractivo y alto rendimiento, sin renunciar a la experiencia que buscan los consumidores.
Para extender esta práctica, el grupo apuesta por convertir la recarga en un hábito cotidiano. La estrategia incluye campañas en medios y acciones de storytelling de marca que buscan posicionar esta alternativa como una opción moderna y atractiva. El desafío no pasa únicamente por ofrecer nuevos formatos, sino también por promover un cambio cultural en los hábitos de consumo.
Un ejemplo es Prada Paradoxe, fragancia que tiene como rostro a la actriz y defensora de la sostenibilidad Emma Watson. Su diseño permite recargar el frasco en casa y demuestra que el lujo y los principios de la economía circular pueden convivir.
La experiencia también se extiende al punto de venta. Para facilitar la adopción de estas soluciones, L’Oréal Groupe capacita a sus asesores de belleza para que expliquen a los consumidores cómo utilizar los sistemas de recarga y aprovechar sus beneficios.
La estrategia de sostenibilidad de la compañía contempla tres líneas de acción para reducir el impacto ambiental de sus envases, en el marco de su programa L’Oréal for the Future:
- Reducir: disminuir la cantidad de materiales utilizados mediante la reutilización, el aligeramiento y el redimensionamiento de los envases.
- Sustituir: reemplazar los materiales o procesos de mayor impacto ambiental por alternativas con un mejor perfil ambiental, priorizando materiales reciclados posconsumo (PCR, por sus siglas en inglés) y materiales de origen biológico.
- Reciclar: diseñar envases compatibles con los sistemas de clasificación y reciclaje existentes.
Las soluciones recargables no se limitan al segmento de las fragancias. L’Oréal Groupe busca extenderlas a las distintas divisiones de su portafolio, con propuestas que abarcan también el cuidado del cabello y de la piel.
En Europa, por ejemplo, Elvive, marca de cuidado capilar que el grupo identifica como el champú número uno del mundo, ofrece formatos recargables que permiten reducir el uso de plástico en un 60 % en varias de sus líneas de productos.
Por su parte, L’Oréal Luxe cuenta con recargas para productos de cuidado de la piel, como el sérum Génifique de Lancôme. Su diseño conserva la identidad visual del producto y, al mismo tiempo, reduce la cantidad de materiales de embalaje utilizados. Según la compañía, cada recambio permite disminuir el uso de vidrio en un 100 % en el envase de recarga, así como el de cartón en un 20 %, plástico en un 15 % y metal en un 36 %.
De esta manera, las recargas buscan integrar diseño, atractivo y rendimiento en una misma propuesta. Los consumidores pueden seguir utilizando las fórmulas habituales de sus productos, mientras que los formatos de reposición ofrecen una alternativa orientada a reducir el consumo de materiales y avanzar hacia una industria de la belleza más circular.
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