Mientras en algunas naciones los relojes avanzan o retroceden siguiendo el ritmo de las estaciones, otras mantienen intacta la hora durante todo el año. El llamado horario de verano nació con la promesa de aprovechar mejor la luz natural y reducir el consumo de electricidad. Durante décadas, adelantar las manecillas fue considerado una estrategia para prolongar las tardes iluminadas. Sin embargo, con el paso del tiempo, surgieron dudas sobre el verdadero ahorro energético que genera esta medida. Hoy, varios países cuestionan si los beneficios compensan las alteraciones que provoca el cambio de horario.
La decisión de modificar el reloj también está marcada por la geografía y la distancia respecto al ecuador. En países como Perú, donde la duración del día varía poco entre una estación y otra, no existe una necesidad real de alterar la hora oficial. La situación es distinta en Estados Unidos, México, Canadá y diversas naciones europeas, donde las estaciones transforman notablemente las jornadas de luz. Durante el verano, algunas ciudades del norte permanecen iluminadas hasta las nueve o diez de la noche, mientras que en invierno la oscuridad llega mucho más temprano. Así, el reloj termina adaptándose a un fenómeno natural que no afecta a todos los países por igual.
México cambiará sus horarios a partir del 1 de noviembre, sin embargo, no será en todo el país
El reloj volverá a marcar una nueva transición en la frontera norte de México cuando el horario estacional llegue a su fin. Según la Ley de los Husos Horarios en los Estados Unidos Mexicanos, el cambio se produce a las 2:00 de la madrugada del primer domingo de noviembre, fecha que en 2026 caerá el día 1. La medida responde a la necesidad de mantener una sincronía con las ciudades estadounidenses ubicadas al otro lado de la frontera. Así, miles de ciudadanos podrán continuar sus actividades cotidianas bajo horarios coordinados entre ambos países.
Este sistema especial no abarca todo el territorio mexicano, sino únicamente las zonas cercanas a Estados Unidos. El horario estacional se mantiene vigente en todo el estado de Baja California y en determinados municipios de Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. La disposición busca facilitar el tránsito de personas, el comercio y la coordinación de actividades en una de las fronteras más dinámicas del continente. De esta manera, el cambio de hora se convierte en una herramienta de conexión para las comunidades que viven entre dos países y comparten una misma rutina diaria. A continuación, los detalles:
Baja California
- El horario estacional aplica en todo el estado de Baja California.
Chihuahua
- Coyame del Sotol
- Ojinaga
- Manuel Benavides
- Janos
- Ascensión
- Juárez
- Praxedis G. Guerrero
- Guadalupe
Coahuila
- Acuña
- Allende
- Guerrero
- Hidalgo
- Jiménez
- Morelos
- Nava
- Ocampo
- Piedras Negras
- Villa Unión
- Zaragoza
Nuevo León
- Anáhuac
- Los Aldama
Tamaulipas
- Nuevo Laredo
- Guerrero
- Mier
- Miguel Alemán
- Camargo
- Gustavo Díaz Ordaz
- Reynosa
- Río Bravo
- Valle Hermoso
- Matamoros
El cambio de horario no afecta a la Ciudad de México ni al Estado y empieza desde las 2:00 am del 1 de noviembre
La madrugada del 1 de noviembre de 2026 marcará el regreso al horario de invierno en las zonas de México donde aún se mantiene el cambio estacional. Cuando el reloj indique las 2:00 a. m., las manecillas deberán retroceder una hora, dando paso a una jornada distinta para las ciudades fronterizas. El ajuste forma parte de la normativa vigente en determinadas regiones del norte del país. Para muchos habitantes, será nuevamente el momento de modificar sus relojes y adaptarse al nuevo horario.
Sin embargo, esta medida ya no alcanza a gran parte del territorio mexicano desde la modificación establecida en 2022. La Ciudad de México y el Estado de México quedaron fuera del sistema de horario estacional y mantendrán su hora habitual durante todo el año. Por ello, sus habitantes no tendrán que preocuparse por adelantar ni atrasar sus relojes el próximo 1 de noviembre. Solo los estados y municipios contemplados expresamente por la ley deberán realizar este cambio en sus actividades cotidianas.
Los celulares cambian automáticamente la hora al activar las funciones de fecha, hora y zona horaria
Mientras los relojes se preparan para retroceder una hora, los teléfonos celulares también se suman automáticamente al cambio, siempre que tengan activadas las funciones de fecha, hora y zona horaria automáticas, además de conexión a Internet. Quienes prefieran tener el control manual pueden ingresar a la configuración de “Fecha y hora” de sus dispositivos. Desde allí es posible activar o desactivar la opción de zona horaria automática según las necesidades del usuario. Así, la tecnología evita que muchos despierten con una hora equivocada tras el cambio estacional.
En Estados Unidos, el horario de verano llegará a su fin el 1 de noviembre de 2026, cuando a las 2:00 de la madrugada los relojes deberán atrasarse una hora en las regiones donde rige esta medida. Sin embargo, no todo el país seguirá el mismo ajuste, pues Hawái y gran parte de Arizona mantienen su horario habitual, aunque la Nación Navajo sí realiza el cambio.
Conoce las otras zonas que no les alcanzará el cambio de horario que se encuentran en Norteamérica
En Sonora, el paso de las estaciones no mueve las manecillas del reloj, pues el estado pertenece a la Zona Pacífico. Allí, los habitantes continúan sus actividades bajo el mismo horario, sin necesidad de realizar ajustes. La rutina transcurre con normalidad mientras en otras regiones se preparan para modificar la hora. Baja California Sur y Sinaloa también permanecen al margen de estos cambios estacionales. En ambos estados, los relojes no se adelantan ni se atrasan cuando llega la fecha establecida para el ajuste. De esta manera, sus habitantes mantienen intacta su referencia horaria durante todo el año. La excepción también alcanza a Puerto Rico, las Islas Vírgenes estadounidenses, Guam, Samoa Americana y las Islas Marianas del Norte. De esta manera, el regreso al horario de invierno dibuja un mapa de tiempos distintos dentro del territorio estadounidense.
