El Programa Nacional de Centros Juveniles (PRONACEJ) inició trabajos preventivos de mantenimiento y acondicionamiento de infraestructura en cuatro centros juveniles del centro y norte del país, ante el riesgo de lluvias intensas e inundaciones asociadas al fenómeno El Niño.
Las intervenciones se realizan en los establecimientos de El Tambo, en Huancayo; Miguel Grau, en Piura; José Quiñones Gonzales, en Chiclayo; y el centro juvenil de Trujillo. Estas sedes fueron priorizadas debido a su exposición a posibles emergencias climáticas.
El director ejecutivo del PRONACEJ, Luis Vega, explicó que las acciones buscan reducir la vulnerabilidad de los establecimientos y garantizar la seguridad de los adolescentes y jóvenes internos, así como de los trabajadores.
"Hemos identificado oportunamente los centros juveniles que necesitan especial atención para invertir en su mantenimiento y reducir su vulnerabilidad, y así garantizar la continuidad de las operaciones del PRONACEJ aun en escenarios climatológicos críticos", señaló.
¿Qué trabajos realizará el PRONACEJ en los centros juveniles?
De acuerdo con la institución, las labores preventivas comprenden el mejoramiento de las instalaciones eléctricas, el reforzamiento de techos, coberturas y cercos perimétricos, además de la renovación de ambientes que requieren atención prioritaria.
También se contempla la adquisición de indumentaria de protección para facilitar la respuesta del personal ante posibles emergencias.
Con estas medidas, el organismo busca salvaguardar a más de 500 internos y a los trabajadores de los establecimientos intervenidos, además de reducir la posibilidad de que las condiciones climáticas afecten el funcionamiento de los centros juveniles.
Plan de contingencia contempla respuesta durante las primeras 72 horas
En paralelo a los trabajos de infraestructura, el PRONACEJ viene implementando un plan de prevención y respuesta inmediata ante desastres naturales para los nueve Centros Juveniles de Diagnóstico y Rehabilitación (CJDR) del país.
El protocolo incluye la realización de simulacros, la identificación de zonas seguras y rutas de evacuación, así como la disposición del personal de seguridad necesario. También considera la previsión de recursos esenciales, como reservas de agua y grupos electrógenos, para mantener las condiciones básicas de atención ante una eventual interrupción de los servicios.
Durante una reunión de planificación y supervisión, Luis Vega destacó la importancia de identificar espacios alternativos a los que puedan ser trasladados los internos en caso de una emergencia. Asimismo, señaló que será necesario coordinar con instituciones públicas, privadas, la Policía Nacional y otros organismos competentes para ejecutar las medidas.
El plan busca garantizar una capacidad de respuesta inicial de entre 48 y 72 horas, incluso en escenarios extremos, mientras se concreta la llegada de apoyo externo. Para ello, se deberán asegurar los recursos, el personal y las condiciones logísticas necesarias para atender las primeras horas de una eventual emergencia.
De esta manera, el PRONACEJ busca fortalecer la preparación de sus nueve establecimientos frente a los posibles efectos del fenómeno El Niño y evitar que las lluvias intensas comprometan la integridad de los jóvenes internos y del personal.


