En ese contexto, la Sociedad Nacional de Industrias (SNI) y la Unión Europea en el Perú lanzan una segunda convocatoria de fondos no reembolsables por € 550,000 para financiar 30 proyectos de economía circular en ocho regiones del país: Lima, Arequipa, Lambayeque, Piura, La Libertad, Cajamarca, San Martín y Cusco. La iniciativa forma parte del proyecto “Promoviendo una Industria Circular”, que cuenta con el apoyo de ProInnóvate.
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Urgencia: cuidar la dotación actual de agua
Esta invitación empresarial establece formalmente que los proyectos subvencionados deben estar vinculados, de forma directa o indirecta, a las cadenas de valor del plástico y del textil. Felipe James, presidente de la SNI, le remarcó a Gestión que “sobre todo el norte del país enfrentará problemas de escasez” durante esta fase climática, la cual, según las últimas proyecciones, se extendería hasta abril-mayo de 2027.
“Con la circularidad se va a poder, primero, consumir menos agua y, segundo, reutilizar el agua consumida. [...] Eso nos ayuda a no paralizar la producción y a ser más eficientes en el uso del agua que tenemos ahora”, sostuvo.
Puntualizó que, en el sector textil, el agua es protagonista en los procesos de teñido. En efecto, en el último reporte del Índice Económico de Comercio y Servicios Basado en el Consumo de Agua Potable (ECOS), a cargo de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (Sunass), se indica que el 72% de la demanda de agua en esta industria se destina al proceso húmedo, que es la etapa de pretratamiento del teñido y acabado. Un kilogramo de materia textil requiere, en promedio, 200 litros de agua.
Por su parte, Jonathan Hatwell, embajador de la UE en el Perú, indicó que plástico y textil fueron elegidos por su alto potencial de diversificación económica y su protagonismo ambiental comprobado.
“Vemos que el Perú desde hace años no es únicamente un país minero, aunque la minería sigue siendo sumamente importante y un motor de la economía, también se ha visto el milagro agroexportador que ha transformado el país. Pero es importante ir aún más allá, esa es una visión que compartimos con la SNI. Vemos mucho potencial en esos dos sectores. Además, son sectores que han sido comprometidos con la agenda de circularidad desde sus comienzos, desde 2018″, precisó.
Si bien la convocatoria forma parte de una estrategia sostenida; es decir, de la alianza a largo plazo del bloque internacional con Perú, y no de una respuesta coyuntural, la coincidencia “consolida un modelo de desarrollo que demuestra cómo la inversión en sostenibilidad fortalece directamente la productividad del país”, dijo el embajador.
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James, a su turno, recordó que “hablando solo de de industria manufacturera, hay otros sectores, como el metal-mecánico y calzado, que también tienen residuos plásticos”. “Es muy importante que poco a poco vayan entrando a la circularidad”, agregó.
Otro aspecto que también se busca ampliar con el tiempo es la cobertura. En la primera edición de esta iniciativa, solo tres regiones gozaron del beneficio; hoy se han integrado departamentos que destacan por una fuerte actividad manufacturera o de procesamiento, como la industria pesquera en Piura.
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Alcance de la circularidad hasta ahora
Víctor Escudero, gerente de Sostenibilidad de la SNI, expresó que, entre enero de 2024 y lo que va del 2026, se ha asistido a un total de 80 empresas en Lima, Arequipa y Lambayeque. El proceso consistió en realizar visitas a plantas e inspecciones de procesos para transformar los diagnósticos iniciales en planes de circularidad con medidas cuantitativas. En los primeros 68 planes elaborados se identificaron 360 medidas de circularidad. La mayoría se concentró en la valorización de residuos, innovación y cultura organizacional.
Señaló que, mientras gerentes y analistas suelen entender la sostenibilidad, existe una brecha con los operarios de planta, quienes muchas veces no reportan fugas o goteos por desconocimiento, lo que luego deriva en mantenimientos correctivos y sobrecostos operativos.
Complementó el panorama Freddy Hilacondo, ejecutivo de la Unidad Técnica de Innovación y Desarrollo Productivo de ProInnóvate, quien expuso que juntar al sector público con el privado no es un camino sencillo cuando se realiza por primera vez, pero subrayó que los resultados de la primera convocatoria demostraron éxito.
En detalle, en aquella oportunidad, 20 empresas identificaron oportunidades de ahorro superiores a S/ 2.2 millones mediante un mejor aprovechamiento de sus recursos hídricos, energéticos, eficiencia productiva, Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i) y residuos.


