El peruano Martín Soto, uno de los inmigrantes que lideró este año una huelga de hambre y laboral en el centro de detención Delaney Hall, en Nueva Jersey, fue liberado la noche del martes tras permanecer ocho meses bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Soto recuperó su libertad por orden del juez federal Jamel Semper, quien consideró las condiciones de su reclusión, las preocupaciones sobre su salud mental ante el riesgo de autolesión y el tiempo que llevaba detenido.
El magistrado había desestimado el caso de Soto en junio, pero en septiembre aceptó reabrirlo debido a los cuestionamientos relacionados con su salud mental.
Entre sus principales reclamos estuvieron la presunta negligencia médica, la escasez de alimentos y la falta de acceso a agua potable.
La situación de Soto
La protesta terminó a finales de junio sin que los reclamos fueran resueltos. Posteriormente, las autoridades aplicaron medidas disciplinarias que incluyeron el traslado de algunos internos a otros centros de detención.
Al salir del centro de detención de Elizabeth, también en Nueva Jersey, Soto agradeció el respaldo recibido por su familia y señaló que posteriormente podría contar su experiencia durante los meses que permaneció bajo custodia.
“Gracias por todo el apoyo que a mi familia le han estado brindando durante todo este tiempo. No sabría cómo de verdad agradecer tanto apoyo”, declaró a su salida.
Su abogada, Selenia Destefani, afirmó que Soto permaneció cuatro meses en aislamiento debido a su participación en la huelga. Las autoridades federales, sin embargo, negaron esa versión.
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La abogada también señaló al diario Gothamist que Soto presentó pensamientos suicidas antes de salir del aislamiento el 22 de septiembre, debido a la falta de una perspectiva clara sobre su situación.
Soto fue liberado con un grillete electrónico. Llegó a Estados Unidos en 2024 y solicitó asilo, que, según medios locales, fue aprobado esta semana.
Huelga en Delaney Hall
Soto fue detenido por agentes de inmigración en febrero, cuando había salido a comprar pañales para su hijo de 11 meses. Posteriormente fue trasladado al centro de detención Delaney Hall.
A su salida, Soto fue recibido por su esposa Gabriela, quien estaba embarazada y sufrió un aborto espontáneo tras su arresto, además de sus dos hijos, activistas y representantes demócratas de Nueva Jersey, entre ellos los congresistas Rob Menendez y Analilia Mejía.
La organización Make the Road New Jersey destacó el papel de Soto durante las protestas y señaló que su liderazgo dentro de Delaney Hall impulsó a otros inmigrantes detenidos a defender sus derechos.
“Su liderazgo dentro de Delaney Hall dio a miles de personas, tanto en Delaney Hall como en otros centros de detención de todo el país, el valor para defenderse”, indicó la organización.
Con información de EFE.
