Stephany Orúe, Manuel Gold, Oscar Meza y Job Mansilla integran el elenco de 'El Método Grönholm'.Fuente: Los Productores
La exigencia física de la actuación: "Como un partido muy intenso"Más allá de la versatilidad que exige el escenario, El método Grönholm lleva al extremo la competencia por conseguir un puesto de trabajo. Esa tensión también se traslada al cuerpo de los actores, especialmente al de Oscar Meza, cuyo personaje, Fernando, termina completamente desbordado por los acontecimientos.Bajo la dirección de Rómulo Assereto, la obra confronta al espectador con una pregunta inevitable: ¿hasta dónde llegarías por conseguir el trabajo de tus sueños? En esa dinámica, el papel de Meza, junto a los de Stephany Orúe, Manuel Gold y Job Mansilla, participa en una serie de situaciones descabelladas en las que los aspirantes cruzan límites durante una entrevista laboral tan tensa como hilarante."Termino agotado. Es como un partido muy intenso. Tal vez a la gente le pueda servir la imagen de un partido de fútbol jugado con mucha vehemencia y en el contexto de una final del mundo, porque esto es como la final del mundo para estos personajes", explica.El actor describió cómo Fernando pasa de preocuparse por su apariencia a terminar "completamente desarmado", como si hubiera ido a la guerra. La intensidad de cada función, además, continúa después de que cae el telón."De hecho, me cuesta irme a dormir los días de función, me quedo despierto un poco más de tiempo porque salgo con las revoluciones a mil", comenta.Oscar Meza interpreta a Fernando, un ejecutivo ambicioso y competitivo dispuesto a todo por conseguir un puesto de trabajo.Fuente: Los Productores
La competencia y los sacrificios detrás de la actuaciónEsa exigencia conecta con una de las características de la actuación: la evaluación constante. A diferencia de otros trabajos, explica Meza, los actores se enfrentan continuamente a castings para películas, series, novelas y comerciales. En el teatro, además, cada función supone una nueva oportunidad para demostrar que están a la altura del papel."Aquí uno está constantemente poniéndose a prueba: para el casting de la película, el de la novela, el de la serie, el de comercial, lo que sea. Es constantemente ponerte en cuestión, enfrentarte a la evaluación", sostiene.La presión también lo lleva a negociar consigo mismo cuánto está dispuesto a sacrificar por un proyecto."Creo que en los últimos años puede que, por ejemplo, piense más en el estado de mi cuerpo, en mi descanso, en cuán cansado estoy, y claro, cada tanto tengo que poner eso sobre la mesa al recibir el ofrecimiento de un nuevo proyecto. Hay proyectos que me resultan sumamente interesantes, que me parecen buenos para mi carrera —tal vez desde una mirada más ambiciosa, de hacia dónde quiero ir, qué sé yo—, y me hacen entrar en esa negociación conmigo mismo: ¿qué tanto, en mi caso, estoy dispuesto a sacrificar?", reflexiona.Sin embargo, aclara que, a diferencia de los personajes de la obra, "nunca he tenido que poner en juego mi dignidad".El actor reconoce que la pregunta sobre cuánto está dispuesto a sacrificar por un proyecto aparece con más frecuencia de la que imaginaba. "El trabajo en el mundo actoral es extremadamente exigente; aunque para mucha gente parezca algo solo divertido y glamoroso, es agobiante, removedor emocionalmente, incierto económicamente y, dependiendo del personaje, físicamente muy demandante. Diría que es una pregunta que me hago más seguido de lo que creería, la verdad, no me había dado cuenta", explica.'El Método Grönholm' plantea una pregunta inquietante: ¿hasta dónde llegarías por conseguir el trabajo de tus sueños?Fuente: Los Productores
La violencia detrás de las relaciones humanasLas preguntas que deja El método Grönholm van más allá de la competencia laboral. Para Oscar Meza, la obra también invita a pensar en la violencia presente en las relaciones humanas, incluso en espacios que procuran ser inclusivos y cuidadosos con los demás."Siento que —no sé si es la obra solamente o el momento de vida en el que estoy— me quedo pensando en que pareciera que hay algo violento que es inherente al ser humano", comenta.El actor reconoce que durante un tiempo creyó que su entorno teatral podía mantenerse al margen de esas dinámicas, debido a la importancia que concede a la diversidad, la inclusión y el cuidado de las personas. Sin embargo, la obra lo llevó a cuestionar esa percepción."En todos lados, incluida esa burbuja, existe violencia también. Es difícil de asumir y de ver, y en esta obra vemos violencia de sobra: directa, indirecta, solapada o desfachatada", sostiene.Meza admite que todavía no tiene una respuesta sobre cómo enfrentar esa realidad. Por ahora, considera necesario reconocer esa violencia y preguntarse qué hacer con ella: "Hay que reconocer que tenemos eso y ver cómo canalizamos esa energía y le damos la vuelta". El Método GrönholmLugar: Teatro ClaretianoFunciones: viernes 30 y sábado 31 de octubre (8:30 p. m.) y domingo 1 de noviembre (7 p. m.)Entradas disponibles en Joinnus y en la boletería del teatro.
![Oscar Meza: el reto de interpretar dos personajes radicalmente opuestos en 'El método Grönholm' y 'La tribu' [ENTREVISTA]](https://f.rpp-noticias.io/2026/10/30/530153_1924257.jpg?imgdimension=look)

