Los sitios arqueológicos hallados en Lima permiten preservar parte del legado prehispánico de la capital y contribuyen al fortalecimiento de la identidad cultural, el impulso del turismo y el desarrollo de investigaciones históricas y arqueológicas. Por ello, estos espacios se mantienen como importantes atractivos para visitantes y ciudadanos en la actualidad. Así, en los últimos días, la Gerencia de Planificación, Gestión y Recuperación del Centro Histórico de Lima (Prolima) anunció un asombroso hallazgo debajo del actual Santuario de Santa Rosa de Lima que data del siglo XVIII. Este descubrimiento de la época virreinal no solo representa un reto para el cuidado y la conservación de estos elementos arqueológicos, sino que también brinda la posibilidad de que sean apreciados y conocidos por los turistas. En la siguiente nota te contamos todo lo que debes saber al respecto.
¿QUÉ SE HALLÓ DEBAJO DEL ACTUAL SANTUARIO DE SANTA ROSA DE LIMA?
A través de sus plataformas oficiales, la Municipalidad Metropolitana de Lima, mediante la Gerencia de Planificación, Gestión y Recuperación del Centro Histórico de Lima (Prolima), anunció que descubrió los restos de la antigua iglesia del Espíritu Santo, vinculada a un hospital construido en el siglo XVI debajo del actual Santuario de Santa Rosa de Lima. Asimismo, el Equipo de Arqueología identificó el acceso del antiguo templo y diversos contextos funerarios ubicados debajo de su piso. Además, halló azulejos valencianos de la época, cuyos restos aportan valiosa información sobre el uso histórico del recinto.
Eso no es todo, entre los hallazgos más singulares fue un piso empedrado en el antiguo ingreso del hospital, decorado con una flor de seis pétalos dentro de un círculo y elaborada con restos óseos de animales. De esta manera, Prolima adoptó medidas para la conservación de estos descubrimientos, las cuales serán integrados al Santuario de Santa Rosa de Lima para que puedan ser apreciados por los visitantes y contribuyan a preservar y difundir la historia del Centro Histórico.
Cabe mencionar que, en sus inicios, este centro de salud fue creado para atender a marinos y trabajadores portuarios. Posteriormente, amplió su servicio a otros sectores de la sociedad virreinal y permaneció en funcionamiento hasta los primeros años de la República, cuando fue trasladado al Callao, conforme comparte Andina. “Se suma a los atractivos turísticos de la ciudad de Lima y nos aporta a la memoria y a la identidad de la ciudad. Las personas que vayan al santuario a dejar la carta podrán asomarse aquí y conocer un poco más”, explicó el gerente de Prolima, Luis Martín Bogdanovich Mendoza.
¿CÓMO SON LAS MONEDAS HALLADAS EN VASIJAS EN FRANCIA?
De acuerdo con el Cronista, los Arqueólogos del Institut National de Recherches Archéologiques Préventives (INRAP) descubrieron más de 40 000 monedas romanas ocultas en tres ánforas de cerámica durante la ampliación de una vivienda en el Senon, un pequeño pueblo ubicado en el departamento de Mosa, en la región de Lorena, al norte de Francia. El tesoro, que data entre finales del siglo III y comienzos del IV d. C., permaneció enterrado durante unos 1.800 años.
A pesar de que no se tiene cifras exactas de las monedas halladas en las tres vasijas, se estima que en la primera contenía alrededor de 24 000 piezas y la segunda entre 18 000 y 19 000, mientras que la tercera conservaba solo tres monedas. Así, los análisis llegaron a la conclusión de que el conjunto fue enterrado entre los años 280 y 310 d. C. e incluye ejemplares con las efigies de los emperadores Victorino, Tétrico I y Tétrico II, vinculados al antiguo Imperio Galo.
Asimismo, los arqueólogos locales sostienen que las monedas no fueron ocultadas como un tesoro, sino que formaban parte de un sistema de ahorro doméstico que se realizó por años. La principal evidencia es que varias piezas quedaron adheridas al borde de las ánforas, lo que sugiere que eran depositadas y retiradas con frecuencia. Según la legislación francesa, el descubrimiento quedó bajo propiedad del Estado y fue trasladado para su conservación y análisis. Una vez documentado el yacimiento con tecnología 3D, los expertos finalizaron los trabajos y devolvieron el terreno a su dueño.
