El Comité de Apelación de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) desestimó el recurso del Real Madrid contra la sanción de cuatro partidos impuesta por el Comité de Disciplina a Vinicius Júnior por su expulsión en el partido contra Villarreal.
Disciplina impuso dos partidos a Vinícius por tirar del pelo "a Nathan Saliba, "con el balón en juego, sin estar el balón en disputa entre ellos" y con otros dos por dirigirse al árbitro en actitud agresiva tras la roja.
Con la decisión del Comité de Apelación, el madridista será baja en el próximo encuentro contra el Sevilla, en el clásico en Barcelona, el domingo 25, y en las siguientes jornadas ligueras contra el Racing, el 1 de noviembre, y en Mestalla ante el Valencia, el día 7. ¿Cuáles fueron los argumentos del Real Madrid?Real Madrid pidió en su recurso de apelación dejar sin efecto las consecuencias disciplinarias de la expulsión e imponer la sanción de un partido. Además, solicitó revocar los dos partidos por dirigirse al árbitro y cambiar la suspensión por amonestación.
El club señaló entre sus argumentos que hubo error en el acta arbitral, tras entender que "las imágenes aportadas acreditan que el jugador no tiró del cabello de su adversario, sino que se produjo un contacto accidental de su mano con el pelo y la cinta que este llevaba, durante un forcejeo propio del juego".
El Comité de Apelación descartó que haya error en el acta del árbitro, ya que "las imágenes permiten apreciar el tirón de pelo, sin que las explicaciones alternativas ofrecidas por el club desvirtúen la certeza del relato arbitral".
Apelación mantuvo además los dos partidos de sanción por las palabras de Vinícius al árbitro, en las que este no pudo apreciar ninguna expresión concreta, y discrepó del argumento del club de que "gritar, dirigirse hacia la posición del árbitro o mostrar una actitud de disgusto no equivale necesariamente a protestar una decisión arbitral".
El Comité indicó que "el acta no se limita a consignar que el futbolista elevó la voz" y que "por el contrario, describe expresamente que, después de haber sido expulsado, continuó protestando la decisión arbitral a voz en grito, dirigiéndose hacia la zona donde se encontraba el colegiado con actitud agresiva y teniendo que ser sujetado por compañeros de su equipo.


