Helicópteros del Ejército nepalí siguen evacuando a los damnificados. Fuente: EFE
Entre la esperanza y el miedoNo obstante, la certeza de Deepak KC impacta con la desesperación de otras personas que, arriesgando su vida, intentan llegar a la zona afectada para encontrar a sus familiares.Ese es el caso de Ramesh Khadka, quien decidió recorrer la única carretera que acompaña al río Bhote Koshi para buscar a su cuñado. Su intento quedó truncado luego de que su vehículo quedara atrapado en uno de los desvíos de tierra abiertos entre los desprendimientos. Sin embargo, eso no parece disuadirlo de su búsqueda.“Cuando tú no sabes si tu familia está viva o muerta, es imposible dar media vuelta y marcharte sin mirar", explica.Dicha carretera plagada de lodo y grietas, la única rumbo hacia la zona fronteriza con la región autónoma del Tíbet, está repleta de otros como él que tratan de encontrar a sus familiares. Cifras oficiales estiman que hay un promedio de 2500 desaparecidos.A diferencia de ellos, por esa misma carretera que se ha convertido en una pista de doble vía, cientos de personas tratan de abandonar la zona y ponerse a salvo con lo poco que lograron rescatar, ante el riesgo de nuevos desbordes.Su temor es fundamentado. En la víspera, China suspendió las labores de rescate debido al paulatino desbordamiento de una represa natural formada por la acumulación de lodo y rocas tras la riada. Al cierre de este informe, las tareas ya se habían retomado.Y justamente, la búsqueda y rescate parecen avanzar a contrarreloj debido al incremento del caudal del río Bhote Koshi. En el lado nepalí, se ha informado del rescate de 579 cuerpos; mientras que China elevó a 5 la cifra de muertos en el lado tibetano, específicamente en el condado de Gyirong, donde más de 2 mil efectivos lograron alcanzar el núcleo de la zona afectada.Vale indicar que, hasta el momento, China ha reportado 558 desaparecidos en su área, de los cuales 260 serían extranjeros, cuyas nacionalidades aún no han sido precisadas.Muchos damnificados abandonan la zona de la tragedia ante el riesgo de nuevos desbordesFuente: EFE
Aunque en estos momentos la esperanza convive con el miedo, otros optan por la resignación, como Girilal Budhathoki, un camionero de 38 años que terminó con heridas en la cabeza y dificultades para caminar, luego de que la corriente destruyera su casa y desapareciera a su esposa y sus cuatro hijos: dos varones de 10 y 12 años y dos hijas de 16 y 18."Hasta ayer todavía tenía esperanza de encontrar a mi familia", dijo a la agencia EFE, frente a una lista de muertos y desaparecidos pegada en la pared de un hospital local. “Ahora ya no tengo esperanza de encontrarlos vivos", señaló.Pese al panorama catastrófico, aún hay lugar para algunos rayos de esperanza.Este viernes, Nepal rescató a 191 sobrevivientes que se encontraban al interior de un túnel hidroeléctrico. Los rescatistas, tras arrastrarse hasta la entrada de la infraestructura, tuvieron que cargar en sus espaldas a los afectados para llevarlos hasta el vehículo aéreo empleado en la operación.Casi 200 sobrevivientes se refugiaron al interior de un túnel hidroeléctrico. Ellos fueron rescatados este viernes.Fuente: EFE
Pero aún hay mucho trabajo pendiente. Según el Gobierno nepalí, hay 933 empleados de centrales hidroeléctricas desaparecidos, ya que el torrente arrasó una docena de plantas operativas y unos 15 proyectos en construcción en el corredor energético de los ríos Bhote Koshi y Trishuli.Mientras tanto, India envió hoy a Nepal el primer puente portátil y un equipo de técnicos especializados para ayudar con la reapertura del tránsito terrestre, además de dos aviones con material de socorro y equipos de médicos y rescatistas.La solidaridad internacional hace más llevadora la urgencia y quizá contribuya a reavivar esa esperanza tan necesaria en momentos de tragedia.