Después de cuatro años entre sets de grabaciones, canciones, romances, desencuentros y una historia que terminó cruzando fronteras, llegó la hora de despedirse de “Margarita”, la serie ‘spin-off’ del universo de “Floricienta”. La ficción protagonizada por Mora Bianchi (Margarita), Toti Spangenberg (Merlín) y Mateo Belmonte (Rey) entra en su tercera y última temporada, y sus protagonistas saben que decir adiós no será sencillo. No solo porque esta vez la historia llega a su final, sino porque ellos también dejan atrás una etapa de sus propias vidas, aquella que hizo despegar sus carreras.
“Fueron cuatro años llenos de experiencias, de gente, de guiones y de cosas increíbles”, dice Mora Bianchi en diálogo con Somos. Para ella, “Margarita” ha sido más que un trabajo: también un lugar donde encontró una verdadera familia y la oportunidad de explorar su talento con un debut que toda Argentina —y buena parte de la región— difícilmente olvidará.
Bianchi fue elegida para el papel a los 18 años, debutando a los 19 con la primera temporada vía HBO Max. Hoy, con 21, siente que el personaje le ha regalado muchas cosas, entre ellas la amistad con sus pares protagónicos, los jóvenes Toti Spangenberg (de quien además es pareja) y Mateo Belmonte.
Este último habla en particular sobre la madurez que llegó de la mano del proyecto y de los vínculos que construyó durante las grabaciones. El set dejó de ser solamente un lugar de trabajo para convertirse en un territorio de recuerdos compartidos, primeras experiencias y amistades que, aseguran, se llevarán para toda la vida. “Yo me llevo una madurez importante, desde el momento en que arrancamos hasta ahora. Un grupo de gente que nos regaló tantas cosas, que hizo posible toda la serie. Quedarán por siempre en el corazón”, precisa.
A semanas del cierre de la ficción juvenil (que se estrenó el pasado 24 de agosto y contará con 20 episodios), los tres reflexionan sobre la dimensión que nunca imaginaron alcanzaría “Margarita”. La historia no solo consiguió conquistar al público argentino, sino que rápidamente también encontró seguidores en distintos rincones de Latinoamérica y el mundo. El fenómeno los tomó por sorpresa. “Todavía nos seguimos sorprendiendo con el amor de la gente”, reconoce Toti. Recibir mensajes desde otros países, descubrir que sus personajes son queridos más allá de Argentina y asumir que ahora ellos son parte de una serie tan querida, como fue “Floricienta” en los años 2000, ha sido un motivo permanente de agradecimiento.
QUE NOS VOLVAMOS A VER
La tercera temporada llega cargada de “encuentros y desencuentros, pero también de revolución”, confiesa Spangenberg sobre la entrega. No quiere revelar demasiado —y hace bien en mantener la intriga—, pero sí deja claro que los últimos capítulos vienen con emociones fuertes, canciones inolvidables y, por qué no, apariciones de personajes entrañables.
Ya reunida con uno de sus hermanos trillizos, Federico Calderón de la Hoya (Franco Giordano), Margarita se prepara para —una vez más— escapar de la ‘torre’ de su tía Delfina (Isabel Macedo). En paralelo, la historia destaca la búsqueda permanente de Andrés, el tercer hermano, mientras Daisy (Lola Abraldes) explora su lado villano luego de descubrir que había sido engañada toda su vida sobre su identidad. Además, en el episodio final de la segunda temporada, una aparición muy esperada dejó la trama en suspenso: el ‘Conde’ Máximo (Fabio Di Tomaso), padre de los trillizos, no está muerto, solo se encuentra preso en Krikoragán. ¿Irá en busca de sus herederos?
Para quienes ya están anticipando la despedida, el elenco tiene un mensaje: no hay que llorar antes de tiempo. “Solo puedo decir que aún hay ‘Margarita’ para rato”, dice Bianchi, quien espera poder volver a nuestro país.“De hecho, ya estuvimos en el Perú y nos recibieron con muchísimo amor. El cariño se podía sentir. Queremos mucho al Perú y esperamos visitarlos pronto con el show”, apunta Spangenberg, quien acompañó a Mora en su visita a nuestro país, en mayo de 2025, cuando tuvieron una aparición especial durante el concierto de Erreway en Lima. “A mí me falta conocerlos y la verdad es que tengo muchísimas ganas”, añade Belmonte a la emoción del momento.
El final de la serie también pone una pregunta sobre la mesa para sus fans: ¿qué viene después para estos talentos tras “Margarita”? Para los tres, la respuesta todavía está en construcción. Hay ganas de hacer cine, música, conocer otros países y seguir descubriendo nuevas tramas. Toti habla de la posibilidad de explorar la pantalla grande, Mora apunta a viajar con aquello que disfruta hacer y Mateo toma un momento para destacar lo extraordinario que es vivir de la actuación, la música y las series. Quizás por eso la despedida no tiene que ser necesariamente triste. “Margarita” termina, pero el talento de este trío permanece. //
