Por un lado están los que parecen vivir apurados y mientras están ingresando ya van apretando el botón para que el elevador empiece a moverse sin importar si vieron a una persona correr para alcanzarlo, y del otro se ubica un gran grupo que prefiere tomarse unos segundos extras y consultar si alguien más va a usarlo o poner la mano para evitar que se bloquee el paso. Teniendo en cuenta esto, la psicología analizó qué hay detrás de quienes esperan que llegue alguien más antes de cerrar la puerta del ascensor y los expertos coinciden en que no se trata solo de un gesto de amabilidad o empatía, sino que hay un deseo de evitar el sentimiento de culpa por un “podría haber esperado y no lo hice”. Aquí te cuento más detalles.
¿Qué dice la psicología de quienes esperan que llegue alguien más antes de cerrar la puerta del ascensor?
La psicología explica que esperar a que alguien más llegue antes de cerrar la puerta del ascensor es una muestra de empatía cotidiana y un comportamiento prosocial, impulsado por procesos mentales automáticos en lugar de un cálculo frío.
Aquí la empatía funciona porque cuando vemos a otra persona acercarse, entendemos su objetivo (no querer perder el ascensor) e imaginamos de inmediato la consecuencia de cerrar la puerta en su cara. Así se evita la culpa anticipada cuando nuestra mente experimenta un malestar previo al imaginar cómo nos sentiríamos si no esperáramos, lo que influye en la decisión presente.
“Está sucediendo mucho más de lo que parece, aunque normalmente no exista una deliberación consciente (…) anticipamos lo que ocurriría si la puerta se cerrara delante de esa persona y ajustamos nuestra conducta (...) Sostener la puerta es el resultado visible de un proceso invisible: durante un instante hemos incorporado a otra persona a nuestra decisión", explicó la psicóloga Olga Albaladejo a ‘Cuerpomente’.
Los expertos también destacan una satisfacción por ayudar y una sensación de bienestar y agrado al realizar este acto que evitó que alguien se sienta ignorado.
Tener en cuenta las necesidades de otros
Esto es mucho más que una simple norma de cortesía o educación. “Para esperar hay que advertir que alguien se acerca, interpretar su intención y considerar que nuestra conducta afectará a su experiencia (…) La psicología social denomina social mindfulness o consideración social a esa capacidad de tener presentes las necesidades y opciones de los demás en decisiones cotidianas de muy bajo coste. Sus investigadores la describen como una combinación de habilidad y voluntad: primero hay que darse cuenta de cómo puede afectar nuestra decisión al otro y después estar dispuesto a actuar en consecuencia”, agregó la psicóloga.
Si te interesa la salud y el bienestar, te invitamos a sumarte a nuestros canales de WhatsApp y Telegram.
