Solo después de Lima, Piura es la segunda región con más viviendas, colegios y establecimientos de salud en riesgo muy alto de inundación. A pesar de ello, el 62% de sus proyectos de gestión de riesgos y emergencias está paralizado o abandonado, informó el Instituto Peruano de Economía (IPE).
Riesgo. En su última alerta, la comisión ENFEN ratificó la ocurrencia de un Fenómeno El Niño (FEN) extraordinario durante el último trimestre de 2026, lo que eleva el riesgo de inundaciones y daños a la infraestructura y a las actividades productivas.
Según el Cenepred, alrededor de 2.5 millones de viviendas en el país se ubican en distritos con riesgo muy alto de inundación. La exposición es particularmente elevada en las regiones del norte, que concentran más de un tercio de la infraestructura en riesgo y el 40% de la superficie agrícola amenazada por inundaciones.
Piura es la segunda región con más viviendas, colegios y establecimientos de salud expuestos a riesgo muy alto de inundación por las fuertes precipitaciones asociadas al FEN, solo detrás de Lima, y registra la mayor extensión de vías en riesgo del país.
Además, el 36% de la superficie agrícola en Piura enfrenta un riesgo muy alto de inundación, lo que amenaza una de sus principales actividades económicas.
Las consecuencias de estos eventos ya se evidenciaron en 2017, cuando El Niño Costero provocó una caída de 21.6% en la producción agrícola de la región, lo que llevó a una contracción de 2.4% de su PBI regional.
Pese a la elevada exposición, la inversión en prevención enfrenta importantes retrasos. Al 2025, el IPE estimó que más del 60% de los proyectos de gestión del riesgo de desastres del país estaba paralizado o abandonado. Esta proporción fue incluso mayor en regiones costeras altamente expuestas, como Tumbes (68%) y Piura (62%).


