A los cinco años, Francisco Choy comenzó a convivir con una enfermedad que cambiaría progresivamente su cuerpo. Los médicos advirtieron a sus padres que probablemente no viviría más allá de los 18 años. Hoy tiene 38 y muchas historias por contar. La primera es la suya, pero está convencido de que existen otras tantas que merecen ser escuchadas.
Francisco tiene distrofia muscular, una condición que ha transformado su movilidad con el tiempo. Aprendió a adaptarse, a valorar los días en que su cuerpo colabora y a concentrarse en aquello que todavía puede hacer. Esa manera de entender la vida es, precisamente, lo que hoy busca transmitir a través de “Con Francisco”, su proyecto como creador de contenido.
Aunque llevaba años pensando en compartir sus experiencias, su trabajo como administrador y profesional de las finanzas le dejaba poco tiempo. Finalmente decidió hacerlo y, pese a no tener demasiada experiencia en redes sociales, reunió a un equipo para desarrollar una propuesta que combinara reflexiones personales con historias de perseverancia.
En sus videos habla de personajes destacados como Gastón Acurio, cuya determinación para dedicarse a la cocina admira, y de personas comprometidas con el rescate animal. Este último tema le resulta cercano: Abril y Nacho, sus dos beagles, ocupan un lugar especial en su vida, pues son como sus hijos.
Pero Francisco también quiere abrir conversación sobre discapacidad, accesibilidad y prejuicios. Por eso, considera importante recordar que una discapacidad no significa renunciar a los sueños ni permitir que otros decidan por uno. Ahora espera incorporar entrevistas para conocer otras historias de vida. Su propósito es que cada experiencia compartida ayude a alguien a encontrar una perspectiva diferente frente a sus dificultades.


