Viajar en avión puede convertirse en un proceso lento y estresante, especialmente para los adultos mayores. Las dificultades de movilidad, el uso de tecnología y las reglas sobre el equipaje pueden hacer que el paso por los controles de seguridad sea complicado. Para facilitar esta etapa del viaje, agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) señalaron tres errores frecuentes que pueden cometer los viajeros mayores.
El primer error: llevar los medicamentos desorganizados
Uno de los problemas más habituales ocurre cuando los pasajeros no separan ni identifican correctamente sus medicamentos antes de llegar al control de seguridad. Aunque los agentes no siempre pedirán retirarlos del equipaje, existe la posibilidad de que tengan que revisarlos, por lo que mantenerlos juntos, identificados y en un mismo lugar puede facilitar el procedimiento.
Además, algunos medicamentos necesitan mantenerse refrigerados durante el viaje. En estos casos, los expertos recomiendan utilizar bolsas de hielo aprobadas por la TSA.
Un portavoz de la agencia explicó a Travel+Leisure que “los artículos que no cumplan los requisitos pueden tener que desecharse o colocarse en el equipaje facturado si el tiempo lo permite”.
Asimismo, señaló que las bolsas de gel reutilizables son adecuadas, pero deben permanecer completamente congeladas al pasar por seguridad.
Otro problema: no tener los documentos a mano
El segundo error está relacionado con los documentos importantes. “Los pasajeros a veces llegan al punto de control sin tener fácilmente a mano su documento de identidad, pasaporte o tarjeta de embarque”, señaló un portavoz de la TSA.
Para evitar tener que buscar estos documentos en medio de la fila, la recomendación es mantenerlos juntos en una billetera o porta pasaporte. Pasaportes, visas y tarjetas de crédito pueden guardarse en un mismo estuche.
Una cartera, bolso o un porta pasaporte también puede facilitar la ubicación de estos artículos cuando llegue el momento de presentarlos.
El tercer error: no informar sobre implantes médicos
Otro punto importante tiene que ver con los dispositivos médicos. Algunos adultos mayores pueden pasar por el detector de metales sin informar al agente de que tienen un marcapasos, una situación que, según Caleb Harmon-Marshall, exagente de la TSA y responsable del boletín de viajes Gate Access, puede representar un riesgo.
“Esto puede ser peligroso, y pueden pensar que el detector de metales es una opción segura en lugar del escáner corporal, que es el que deberían utilizar”, explicó Harmon-Marshall a Travel+Leisure. Por ello, recomienda llevar la tarjeta médica o una nota que recuerde al viajero que debe informar sobre su marcapasos.
También se puede utilizar una pulsera de identificación médica o colocar en el equipaje un llavero que indique la presencia de un marcapasos o de un reemplazo de cadera o rodilla de titanio, dispositivos que normalmente activan los detectores de metales.
Para quienes no sepan qué equipo deben utilizar, Harmon-Marshall dice: “Para cualquier adulto mayor que no esté seguro de qué máquina utilizar, siempre debe solicitar un registro físico”.
Los expertos también aconsejan llevar en el equipaje de mano una tarjeta oficial del médico, ya que algunos agentes de la TSA podrían solicitar documentación relacionada con el procedimiento.
Aunque los controles aeroportuarios pueden resultar incómodos, existen investigaciones que relacionan los viajes con posibles beneficios para el cerebro, incluso en pacientes con demencia y en relación con el deterioro cognitivo.
Con el aumento de adultos mayores que viajan en avión, organizar medicamentos, documentos y dispositivos médicos antes de llegar al control puede ayudar a que el proceso sea más sencillo.
