Hay una sala en el segundo piso de El Comercio que de vez en cuando me produce cierta inquietud. Los martes encuentro a seis personas sentadas alrededor de una mesa, cada una frente a una laptop, hablando en un idioma que combina bases de datos, códigos, hojas de cálculo y siglas que no siempre entiendo qué significan. Cada vez que paso por ahí abro la puerta y les digo más o menos lo mismo:
—Qué miedo. ¿Qué estarán haciendo?
Ellos se ríen. Yo también. Se trata de Gisella Salmón, Lorena Obregón, Mayté Ciriaco, Armando Scargglioni, Ángela Peña y Marcelo Hidalgo. Y lo que estaban haciendo hace poco era una cobertura electoral que acaba de ganar el Premio de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) al mejor trabajo de Periodismo de Datos.
“Radiografía del Poder” se nutrió de miles de hojas de vida, declaraciones patrimoniales, planes de gobierno, registros públicos, antecedentes, propiedades, ingresos, deudas, estudios, familiares y contrataciones con el Estado de los más de 10 mil candidatos que postularon en las elecciones generales de este año.
Ellos procesaron miles de páginas de documentos del Jurado Nacional de Elecciones, utilizaron inteligencia artificial, cruzaron bases de datos y construyeron tres especiales interactivos.
En uno, se podían comparar las hojas de vida de los candidatos presidenciales. En otro, cientos de páginas de planes de gobierno fueron clasificadas para saber qué proponía cada candidato; y, en el tercero, se investigó a 89 congresistas que buscaban la reelección, cruzando patrimonio, estudios, vínculos familiares y contrataciones estatales. Entre los hallazgos aparecieron familiares de candidatos vinculados a contrataciones con el Estado por cerca de S/40 millones.
Más de 400 mil visitas de nuestros lectores y un tiempo de permanencia cuatro veces mayor al promedio de nuestro sitio muestra el éxito de este trabajo.
—Paso a paso—
El procedimiento suele ser parecido. Vienen, me cuentan una idea, hacen una presentación inicial y explican lo que quieren construir. Los escucho, pregunto y oriento, y luego hago probablemente una de mis contribuciones más importantes: me callo y los dejo trabajar.
Realmente es un orgullo verlos. Estudian permanentemente. Buscan cursos, programas, herramientas y capacitaciones. Aprenden nuevas tecnologías. Prueban cosas. Se equivocan. Corrigen. Y cuando dominan algo buscan inmediatamente otra cosa más complicada con la cual atormentarse. Cada proyecto parece contener una pequeña provocación al anterior: a ver si esta vez podemos cruzar más información, procesar más documentos, automatizar mejor, visualizar de otra manera, investigar algo que hasta ayer parecía imposible. Y después vuelven a encerrarse en esa sala.
La inteligencia artificial fue una herramienta importante en “Radiografía del Poder”, pero hay un dato que explica bastante bien cómo entiende este grupo el periodismo. Tres periodistas y Héctor Villalobos, editor de Política, revisaron manualmente más de 500 textos producidos mediante procesos automatizados para encontrar errores, alucinaciones, sesgos u omisiones antes de publicar. Nada puede reemplazar el ojo y el criterio humano.
Para El Comercio ganar nuevamente un premio de la SIP es un reconocimiento importante porque confirma una apuesta: el periodismo de datos, la tecnología y la inteligencia artificial pueden ampliar enormemente nuestras capacidades, siempre que detrás haya periodistas haciendo las preguntas correctas y verificando las respuestas. Pero, para mí, este premio significa algo más. Significa ver crecer a un grupo de periodistas que cada año sabe más, se exige más y se atreve a hacer cosas más difíciles. Qué ganas de verlos el próximo martes, abrir esa puerta y descubrir qué nueva aventura está en camino.
