El diseño peruano continúa abriéndose camino en la escena internacional. Diseñadores como Cinthia Vigil, Jorge Luis Salinas y Sergio Dávila expusieron sus propuestas para la temporada Primavera-Verano 2027 en las capitales de la moda, demostrando que el Perú no solo destaca por la calidad de sus textiles, sino también por el diseño propio.
En el icónico Pavillon Dauphine, uno de los escenarios más exclusivos de París, Cinthia Vigil reafirmó su lugar entre las diseñadoras peruanas de mayor trayectoria. La creativa peruana presentó Ars Amatoria — El arte de amar, su última propuesta en el marco de la Semana de la Moda de la capital francesa. Inspirada en la obra del poeta romano Ovidio y reinterpretada desde una mirada contemporánea, la colección explora el amor como una fuerza transformadora que permite a la mujer descubrirse, elegir y escribir su propia historia.
El universo de Cinthia Vigil
La propuesta recorre distintas etapas del amor a través de la alta costura. Los tonos blancos evocan la pureza de los primeros sentimientos; los tonos pastel, nude y neutros hablan de delicadeza y seducción; mientras que las tonalidades más profundas representan la intensidad, la pasión y la madurez. “Ars Amatoria” representa una evolución natural de mi universo creativo. Quise hablar del amor desde una mujer que no espera ser elegida, sino que elige; una mujer que conoce su valor y que tiene la libertad de escribir su propia historia”, expresa Vigil.
Fiel a su universo nupcial y romántico, la diseñadora presentó vestidos con bordados a mano, con pedrería, aplicaciones, texturas, encajes y detalles cuidadosamente ejecutados. Las primeras salidas destacaron por sus silueteadas definidas, corsetería y una paleta de rosas, celestes y tonos pastel. La colección culminó con sus propuestas nupciales, en las que las transparencias, los brillos y la pedrería acompañaron diseños que celebran la individualidad de cada novia, sin perder el romanticismo que caracteriza a la firma.
La modelo y creadora de contenido Luana Barrón fue la encargada de abrir la pasarela luciendo un vestido de escote palabra de honor con aplicaciones y plumas. Una pieza que anticipó el trabajo artesanal presente en la colección.
La presentación en París marca un momento significativo en la trayectoria de Vigil, quién llevó el nombre de su firma y del Perú a uno de los escenarios más importantes de la moda internacional.
El retablo de Salinas
El diseñador peruano que inició su camino en las galerías de Gamarra, volvió a brillar en el calendario oficial de la Semana de la Moda de Milán. Por tercera edición consecutiva, Salinas mostró su destreza en trabajo artesanal y el tejido ante a una audiencia élite: diseñadores, estilistas y celebridades de talla mundial que llegaron al Palazzo Stampa Soncino para descubrir su propuesta.
El Retablo, el nombre de la colección de Salinas, encuentra inspiración justamente en los retablos ayacuchanos, piezas artesanales que convierten la memoria y la tradición en objetos de valor cultural. En esa línea, Salinas presentó piezas de alpaca, algodón pima y seda muchas de ellas tejidas a mano con distintas técnicas artesanales. Los volantes, el volumen y las formas disruptivas también estuvieron presentes, reafirmando el sello contemporáneo de la firma.
Esta vez, el diseñador estuvo acompañado de cuatro artesanas de su taller, responsables del trabajo detrás de las piezas. Su presencia puso en primer plano el valor del trabajo artesanal y el papel fundamental que desempeña en la riqueza de la moda peruana.
Sergio Dávila en Italia
El diseñador peruano regresó a la escena internacional con una propuesta para la temporada Primavera - Verano 2027. Tras exhibir sus colecciones en escenarios emblemáticos del Perú, presentar como el valle sagrado en Cusco o la bahía de Paracas, Dávila llevó su trabajo a Milán, donde presentó una colección inspirada en el Kintsugi, el antiguo artes japonés de reparar cerámica sin ocultar sus fracturas.
Este concepto sirvió como punto de partida para una propuesta que puso en diálogo la sastrería, la experimentación con los volúmenes y la versatilidad con distintas prendas, con especial atención a las faldas. Sobre pasarela también destacaron los tejidos y materiales como alpaca, algodón piba, seda, cachemir.
Con este desfile, Dávila retomó el circuito internacional y llevó su interpretación de la moda contemporánea a una de las capitales de la moda.


