El líder de la Amazonía peruana, Julio Cusurichi Palacios, ganador del Premio Ambiental Goldman 2007, fue reconocido como Embajador de los pueblos indígenas para los bosques primarios, en el marco de la 17.ª Conferencia de las Partes (COP17) del Convenio sobre la Diversidad Biológica, celebrada en Ereván, Armenia.
Ahí se anunció la primera promoción de embajadores de los pueblos indígenas para los bosques primarios, una iniciativa impulsada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), el Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques (UNFF) y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).
Entre los seis líderes indígenas seleccionados destacó el apu Julio Cusurichi, integrante del Consejo Directivo de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), quien fue propuesto por la Federación Nativa del Río Madre de Dios y Afluentes (Fenamad), en reconocimiento a su trayectoria y compromiso con la defensa de los territorios indígenas y la conservación de los bosques.
En esta importante ceremonia también estuvieron presentes Edy Dariquebe, dirigente de Fenamad, y Eddy Menkorie, presidente de la Organización de Jóvenes y Estudiantes Indígenas de Madre de Dios (Ojeimad).
Esta distinción busca visibilizar y fortalecer el liderazgo indígena, los conocimientos ecológicos tradicionales y la gobernanza de los pueblos originarios en la protección de los bosques primarios e intactos más valiosos del planeta.
El liderazgo indígena es fundamental para defender los territorios, conservar los bosques y garantizar un futuro para las próximas generaciones.
LOS MASHCO PIRO EN PELIGRO
Entre tanto, la Fenamad denunció el retroceso del Estado en la protección de los pueblos en aislamiento y exige respetar el acuerdo de 2016 que aprobó la categorización y ampliación de la Reserva Territorial Madre de Dios como Reserva Indígena, sin concesiones forestales.
En efecto, dicha organización expresó su rechazo a lo ocurrido durante la última sesión de la Comisión Multisectorial de la Ley N.° 28736, donde se sometió a votación la actualización del estudio sobre la existencia de los Pueblos Indígenas en Situación de Aislamiento y Contacto Inicial (PIACI), un asunto que, según la organización, no estaba incluido en la agenda original.
Sin embargo, después de más de diez años, el Ministerio de Cultura aún no ha formalizado esta decisión. Por el contrario, ha planteado una propuesta que permitiría mantener las concesiones forestales madereras hasta el vencimiento de sus respectivos contratos, expresó la Fenamad a través de un pronunciamiento.
La Fenamad advierte que esta decisión podría debilitar la protección de los pueblos indígenas en aislamiento, especialmente del pueblo Mashco Piro, cuya supervivencia depende de la defensa efectiva de sus territorios ancestrales.
La organización recordó que, en 2016, durante la undécima sesión de la Comisión Multisectorial, se aprobó por mayoría, con nueve votos a favor según sus antecedentes, la categorización de la Reserva Territorial Madre de Dios como Reserva Indígena, incluida su ampliación y sin concesiones forestales.
Para Fenamad, esta alternativa subordina la protección de los pueblos indígenas a intereses económicos y prolonga actividades extractivas en territorios esenciales para su supervivencia.
Asimismo, cuestionó que la actualización del estudio sobre los PIACI se incorporara a la última sesión fuera de la agenda convocada, por lo que exige transparencia y respeto a los procedimientos y acuerdos previamente adoptados.
EXIGEN RESPETO A LOS ACUERDOS
Durante la sesión, Eusebio Ríos Iviche, vicepresidente de Fenamad, recordó la dolorosa historia del pueblo Harakbut, que sufrió graves consecuencias por la incursión de terceros en sus territorios ancestrales, con pérdidas humanas y una drástica reducción de su población durante las décadas de 1940 y 1950.
Advirtió que desconocer la existencia de los pueblos en aislamiento o permitir actividades de terceros en sus territorios podría repetir episodios de violencia y despojo. "Las decisiones de esta comisión quedarán grabadas en la historia", enfatizó, al exhortar a las instituciones a asumir su responsabilidad en la protección de estos pueblos.
Por su parte, Julio Cusurichi Palacios, dirigente de Aidesep, exigió respetar el acuerdo histórico de 2016 y cuestionó que, después de más de una década, el Estado continúe postergando la categorización de la reserva. Asimismo, rechazó cualquier propuesta que permita prolongar las actividades madereras en territorios fundamentales para la supervivencia del pueblo Mashco Piro.


