El escritor Jaime Bayly expresó su resentimiento contra Keiko Fujimori y Carlos Espá, ministro de Relaciones Exteriores del Perú, por no haberlo nombrado embajador de Argentina, como cree que le correspondía. Sin embargo, dijo que aún están a tiempo de corregir ese error y mitigar su dolor. ¿De qué forma? Darle el ansiado cargo en Uruguay o Chile.
Asimismo, Jaime Bayly se dirigió a Carlos Espá para recordarle que él tiene “una deuda” con él, ya que cuando él quiso convertirse en escritor en los años 80, él solía ir por las tardes al castillo que sus padres poseían en Miraflores, en la avenida Arequipa, a leer sus escritos. “Yo tenía una paciencia infinita, una paciencia de budista, para escucharlo a él leyendo en tono un tanto pomposo sus escritos, sus ficciones, sus desvaríos literarios”, comentó en su canal de YouTube.
Jaime Bayly saca en cara al canciller Carlos Espá
Según Jaime Bayly, él invirtió muchas horas de su vida en apoyar el sueño de Carlos Espá de lanzarse como literato. Sin embargo, el actual canciller ni siquiera lo ha tomado en cuenta como embajador. “Así que yo me porté bien, lo alenté a ser un escritor, lo escuché cuando me leía trozos, pedazos, fragmentos de su novela y siempre le subía el ánimo”, manifestó en su video que salió a la luz el domingo 6 de septiembre.
Asimismo, Bayly, quien destapó el intento de secuestro a su hermano Miguel, contó que Carlos Espá lo llamó para pedirle consejos con respecto a una propuesta que le hizo Mario Vargas Llosa de proponerlo como diputado, antes de las elecciones de 1990. Sin embargo, él le recomendó que termine su postgrado en Ciencias Políticas. “Yo le dije: ‘termina tu maestría, quédate allá, no seas loco, a qué vas a venir a este país que es un caos, un infierno, una pesadilla, a ser candidato a diputado’. Por suerte le di un buen consejo”, añadió.
Por otro lado, el escritor de 'No se lo digas a nadie' y 'La noche es virgen' dijo que Carlos Espá debería ser más agradecido con él porque hace años, cuando tenía un programa exitoso en República Dominicana, lo hizo participar en un debate como panelista. “Por todas esas razones pienso que el canciller podría haber pensado en mí a la hora de barajar nombres para Buenos Aires o Montevideo, Santiago de Chile”, concluyó.
