Los incendios forestales continúan golpeando a Puno y dejan un saldo de dos personas fallecidas y 22 heridas, además de cientos de viviendas afectadas y miles de hectáreas de pastizales destruidas. De acuerdo con el reporte de la Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres y Seguridad, hasta los últimos días se contabilizaron 182 siniestros en la región.
El impacto sobre las comunidades también se refleja en la pérdida de viviendas y medios de subsistencia. El mismo reporte da cuenta de 277 viviendas afectadas, de las cuales 40 quedaron inhabitables, así como de la destrucción de aproximadamente 29.952 hectáreas de pastizales.
A esta emergencia se suma ahora un nuevo incendio registrado en la comunidad de Vizcachani y en los sectores de Lihuintira, Copacabana y Acllamyo, en el distrito de Orurillo, provincia de Melgar. El fuego arrasó aproximadamente mil hectáreas de pastizales.
Fuego deja sin alimento al ganado
El incendio fue controlado antes de provocar mayores daños a la población. Sin embargo, dos viviendas resultaron afectadas. Los comuneros lograron ponerse a salvo y trasladaron a sus animales hacia zonas seguras.
La pérdida de los pastizales representa ahora una nueva dificultad para las familias, debido a que el ganado quedó sin una fuente de alimentación. En estas comunidades, la actividad pecuaria constituye uno de los principales medios de subsistencia.
El daño se suma a las pérdidas registradas en otras provincias de Puno. El reporte regional señala que los incendios ya ocasionaron la muerte de ganado y afectaron extensas áreas destinadas al pastoreo.
Dos personas murieron por los incendios
La emergencia también ha cobrado vidas. Según reportes oficiales citados por medios nacionales, una de las víctimas mortales fue Felipe Cjuno Medina, de 82 años, quien murió el 3 de octubre en el distrito de Macari, provincia de Melgar.
De acuerdo con el reporte del COEN-Indeci, el adulto mayor cayó cuando intentaba pedir ayuda durante un incendio. Fue trasladado con vida a un establecimiento de salud, donde recibió atención por un traumatismo encéfalo craneano y quemaduras de primer grado, pero posteriormente se confirmó su fallecimiento.
Los reportes regionales más recientes elevan a dos el número de fallecidos en Puno y registran 22 personas lesionadas como consecuencia de los incendios forestales.
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Calapuja concentra otra de las emergencias
Entre los incendios más graves registrados durante octubre se encuentra el ocurrido en Calapuja, provincia de Lampa, donde el fuego se extendió durante los días 10, 11 y 12 de octubre.
La emergencia ocasionó daños en viviendas y pastizales y dejó familias damnificadas. El COER Puno informó a La República que cuatro familias que lo perdieron todo ya recibieron viviendas prefabricadas como parte de la atención multisectorial.
Calapuja continúa siendo una de las localidades más golpeadas. La destrucción de los pastizales también dejó a los pobladores con dificultades para alimentar a sus animales. Reportes difundidos durante la emergencia señalaron que las familias afectadas reclamaban ayuda humanitaria y forraje para el ganado.
Colectivos llevan ayuda a damnificados
Frente a las pérdidas, organizaciones y colectivos de Puno comenzaron a organizar campañas para apoyar a las familias afectadas. La Asociación de Payasos de Puno inició una campaña dirigida a los niños damnificados por los incendios en Lampa. Joel Arcaya Juli, representante de los artistas, explicó que varios menores perdieron sus viviendas y pertenencias.
“Muchos menores se quedaron literalmente sin nada: sin un techo donde vivir ni juguetes con qué distraerse”, señaló. El colectivo anunció que trasladará los donativos a dos comunidades de la provincia de Lampa.
Mientras tanto, el COER Puno continúa con la entrega de bienes destinados a las familias afectadas. Entre los recursos disponibles figuran frazadas, camas, casacas, buzos, baldes, carretillas y utensilios. No obstante, el traslado de la ayuda hacia algunas zonas enfrenta dificultades por la falta de registro de emergencias en el Sinpad y la disponibilidad de combustible para las unidades de transporte.


