Una herramienta de inteligencia artificial (IA) puede redactar un informe, analizar información o plantear un plan de negocio en segundos. Pero saber si esa respuesta realmente resuelve una necesidad, si los datos son confiables o si la propuesta puede aplicarse con los recursos disponibles requiere algo más que dominar una tecnología: capacidad de análisis, criterio y toma de decisiones.

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La Republica