Toda la obra creativa de Gonzalo Higueras Cortés tiene una fuente de inspiración: Piura. Higueras ha publicado diversas novelas sobre esta temática y, como compositor, cuenta con más de 100 piezas entre valses y tonderos. Este año, el autor publicó su novela histórica Incas y Guayacundos. La consolidación del Chinchaysuyo y el viaje a la Polinesia, obra con la que cierra su trilogía novelística dedicada a las etnias de Piura. El libro se presentará este martes 20 de octubre a las 7:00 p.m. en Auditorio Apdayc (Petit Thouars 5038, Miraflores). Los comentarios estarán a cargo del historiador Miguel Seminario Ojeda, Carlos Ginocchio Celi (piurano ilustre) y la antropóloga Susana Higueras Carrillo. La República conversó con Gonzalo Higueras Cortés sobre Incas y Guayacundos y la tradición de la literatura piurana, que debe ser más visibilizada.
-Incas y Guayacundos es tu séptima novela y es la tercera dedicada a las etnias piuranas.
-Con esta novela completo la trilogía de etnias piuranas conformada por El primer vicús y El último tallán. Lo que siempre he querido mostrar es la historia de nuestro pasado, que se conoce muy poco. La novela sobre los guayacundos es tremendamente importante. Pachacútec, nombrado el transformador del mundo, ordena a su hijo Túpac Yupanqui la conquista del Chinchaysuyo, que es la parte norte de la sierra. Entonces Túpac Yupanqui empieza a conquistar las etnias hasta llegar a los guayacundos.
-¿Quiénes eran los guayacundos?
-Los guayacundos eran una macroetnia que estaba conformada básicamente por los ayahuacas, huancapampas y caxas, pero también estaban en parte del actual Ecuador. Túpac Yupanqui y los guayacundos hacen un trato político, y hay un personaje que se llama Apo Guacall, que es un personaje especial en la novela. Es un personaje histórico que hay que rescatar del olvido. Él fue importante, clave, en la consolidación del imperio inca en el norte. En esa campaña de expansión, hay que tener en cuenta que Túpac Yupanqui tenía 25 años; llega a Manta y hace un viaje a la Polinesia.
-Tengo la impresión de que no se conoce lo suficiente el legado cultural piurano. ¿A qué crees que se deba?
-Yo creo que ha sido la forma que se ha tenido de mostrar la historia del Perú. No se ha contado bien la historia de Piura. Por ejemplo, en el colegio se nos enseña que Pizarro fundó Piura y que después de una serie de conflictos llega a Cajamarca y vence a Atahualpa. Y se nos enseña que hubo una guerra civil generada por Huáscar y Atahualpa. Pero entre la llegada de Francisco Pizarro y la llegada a Cajamarca, hay toda una historia amplia que contar. Pizarro no llegó por primera vez en 1532; llegó en 1528, cuatro años antes, en un viaje de expedición. Después de eso, Pizarro regresa a España con cuatro nativos. De manera peyorativa los llaman reyezuelos; Felipillo era uno de ellos. No se ha contado completa la historia del Perú.
"Incas y Guayacundos". Imagen: Difusión.-Piura tiene personajes históricos importantes como Miguel Grau y en literatura a Miguel Gutiérrez, por ejemplo. ¿Por qué no se le saca a Piura el lustre que merece?
-Has dicho las palabras exactas. No se le saca el lustre que merece. Miguel Gutiérrez era un amigo muy querido por mí. Como escritor está en el top 10 de los narradores peruanos del siglo XX. Él me dijo una vez que había una especie de rechazo a Piura.
-¿Debido a qué es ese rechazo?
-No existe una realidad histórica que se conozca a plenitud. Sobre Piura unos decían una cosa y otros decían otra cosa totalmente distinta.
-Entonces, esa falta de unidad discursiva ha perjudicado.
-Así es. Así como en la política existe unidad, en el discurso cultural también debería existir. De muy pequeño me di cuenta de que algo debía hacer. Y comencé a inspirarme en los relatos orales, en las canciones. Uno de los espectáculos que más atesoro son las luces del puerto de Paita. Es algo que hasta ahora no deja de fascinarme. Entonces, esa falta de unidad en el discurso ha hecho que no se pueda destacar las grandes contribuciones de Piura a la cultura peruana.
-Tus novelas han sido saludadas por su aliento literario. Pero en ellas también se refleja el carácter del piurano.
-El piurano es noble. Yo rescato ese espíritu en mis novelas y canciones. Eso lo dejo muy claro en mis novelas sobre los tallanes, que fueron hombres y mujeres muy trabajadores, pero sin malicia.
-Hace poco te nombraron ciudadano ilustre de Piura. ¿Cómo tomas este reconocimiento?
-Cuando empecé a escribir y hacer canciones, lo único que me llevó a hacerlo fue compartir las bondades de Piura. Lo he hecho con corazón. Nunca imaginé que iba a recibir un reconocimiento como este. Mis tres novelas y mis canciones son el reflejo de mi profundo cariño por Piura.


