No todos tienen un despertar maravilloso cada mañana. Mientras que unos sienten alguna incomodidad en la espalda por la mala posición, no pudieron descansar por una tos o dolor de cabeza, también están los que abren los ojos y sienten un profundo ardor y hasta visión borrosa. Este es un detalle que no se puede pasar por alto y es una clara señal y frecuente en quienes padecen ojo seco nocturno, lagoftalmos (dormir con los ojos ligeramente abiertos) o conjuntivitis. Aquí te explico, de la mano de la oftalmóloga Gabriela Quezada por qué sucede y cómo proteger los ojos durante la noche y prevenir el daño corneal.
“Mientras dormimos, el parpadeo se detiene”
Despertar por las mañanas con la sensación de tener “arena en los ojos”, enrojecimiento, ardor o una visión borrosa que tarda minutos en aclararse suele atribuirse al cansancio o al uso excesivo de pantallas, pero no siempre esa es la principal causa. Los especialistas advierten sobre una condición médica silenciosa pero bastante frecuente que ocurre mientras dormimos: el lagoftalmos nocturno. Esto se define como la incapacidad de cerrar completamente los párpados mientras se duerme, lo que deja una parte del ojo expuesta al aire y a la sequedad.
“Mientras dormimos, el parpadeo se detiene y dependemos totalmente del cierre hermético de los párpados para conservar la humedad natural. En quienes presentan lagoftalmos nocturno, esa pequeña abertura deja la conjuntiva y la córnea expuestas durante horas. Al despertar, la fricción del primer parpadeo sobre un ojo seco genera microabrasiones e incomodidad visual. La solución médica no está en aplicar gotas acuosas comunes que se evaporan rápidamente, sino en recurrir a lubricantes de alta viscosidad, como geles y ungüentos oftálmicos de larga duración, antes de acostarse. Estos productos forman una película protectora que cuida el epitelio corneal mientras el cuerpo descansa”, explica la Dra. Gabriela Quezada, médica oftalmóloga y asesora de Laboratorios Lansier.
¿Cómo proteger los ojos durante la noche y prevenir el daño corneal?
La experta agrega que “es fundamental recordar que el cuidado de la salud ocular no se detiene durante la noche. Identificar a tiempo síntomas como despertar con ojos rojos o ardor y tratarlos con la lubricación adecuada nos permite garantizar una visión clara y mantener una córnea protegida a largo plazo”. Para evitar molestias matutinas y asegurar la salud ocular durante el sueño, la especialista comparte cinco recomendaciones clave:
- Aplicar geles o ungüentos lubricantes de alta viscosidad antes de dormir: a diferencia de las gotas líquidas convencionales, los geles de larga duración permanecen sobre la superficie ocular toda la noche. La AAO señala que el uso de lubricantes en gel o ungüento reduce en un 70% los síntomas de sequedad y las microlesiones al despertar en pacientes con cierre palpebral incompleto.
- Evitar el flujo directo de ventiladores o aire acondicionado hacia el rostro: el paso constante de aire acelera drásticamente la evaporación de la lágrima. Reportes de la TFOS demuestran que las corrientes de aire nocturnas incrementan hasta en un 40% la sequedad ocular en personas que duermen con los ojos entreabiertos.
- Mantener una higiene adecuada en el borde de los párpados: la acumulación de grasa, secreciones o maquillaje no retirado antes de acostarse altera el cierre natural del ojo. Estudios de la revista Cornea demuestran que la limpieza palpebral nocturna disminuye en un 35% el riesgo de blefaritis asociada y mejora el sellado biomecánico de los párpados.
- Considerar el uso de antifaces de hidratación o parches nocturnos: si el espacio de apertura es pronunciado, proteger mecánicamente la zona ayuda a conservar la humedad. El Instituto Nacional de Oftalmología (INO) destaca que el uso de antifaces anatómicos o cámaras de humedad nocturna reduce en un 50% la fotosensibilidad y el ardor matutino.
- Acudir al oftalmólogo para evaluar la salud de la córnea y la fuerza palpebral: muchas personas ignoran que duermen con los ojos abiertos o que presentan alteraciones palpebrales (como ectropión, parálisis facial, orbitopatía tiroidea o lesiones cicatriciales) hasta que un familiar se lo comenta o el especialista lo detecta en consulta. La OMS indica que el diagnóstico temprano del lagoftalmos evita hasta en un 80% las complicaciones severas, tales como úlceras corneales o cicatrices que comprometen la visión.
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