Flávio Bolsonaro, senador por Río de Janeiro e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, disputa la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil de 2026 frente a Luiz Inácio Lula da Silva. El candidato del Partido Liberal (PL) propone cambios de seguridad pública, impuestos y administración estatal, según el programa de gobierno registrado ante el Tribunal Superior Electoral (TSE).
Flávio Nantes Bolsonaro nació el 30 de abril de 1981 en Resende, estado de Río de Janeiro. Es abogado y desarrolló su carrera política en el ámbito legislativo. De acuerdo con su biografía oficial, fue elegido diputado estatal de Río de Janeiro en cuatro ocasiones consecutivas, entre 2003 y 2018.
En 2018 obtuvo un escaño en el Senado Federal y asumió el cargo en febrero de 2019. Su mandato senatorial corresponde al periodo 2019-2027. En el Senado participó en comisiones relacionadas con la seguridad pública, la justicia y más asuntos legislativos.
Hijo mayor de Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil entre 2019 y 2022, Flávio se presenta en 2026 como candidato presidencial del PL. Su candidatura figura en el portal electoral del TSE, que también publica el programa presentado para el periodo de gobierno 2027-2030.
Principales propuestas de Flávio Bolsonaro
El documento electoral, titulado Para o Brasil Vencer o Atraso, contiene iniciativas en materia de seguridad, economía, gestión pública, educación y salud. Entre las propuestas destacan:
- Seguridad pública: clasificar a determinadas facciones criminales como organizaciones narcoterroristas, reforzar las operaciones, ampliar la capacidad penitenciaria y reducir de 18 a 16 años la edad de responsabilidad penal.
- Reducción de impuestos: revisar aspectos de la reforma tributaria, reducir la carga fiscal sobre el consumo y la producción y promover medidas para disminuir los costos de la electricidad.
- Reforma del Estado: reducir al menos diez ministerios, recortar gastos administrativos y cargos de confianza.
- Salud y educación: ampliar el uso de herramientas digitales en los servicios sanitarios, aprovechar la capacidad disponible de hospitales privados para atender pacientes del sistema público y recurrir a vales educativos cuando falten plazas en las escuelas públicas.
- Empleo y emprendimiento: facilitar el acceso al crédito, reducir la burocracia para abrir empresas, impulsar la capacitación profesional y promover inversiones en infraestructura, energía y tecnología.


