El Perú atraviesa una transformación demográfica que podría cambiar las prioridades de los servicios públicos durante las próximas décadas. Los resultados de los Censos Nacionales 2025, publicados por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), identificaron a Puno y Moquegua como las regiones con los índices de envejecimiento más elevados del país. En ambos territorios, la población infantil tiene un peso cada vez menor frente a las generaciones adultas, un fenómeno relacionado con los cambios en la estructura por edades y la disminución de la proporción de menores de 15 años.
¿Por qué Puno y Moquegua tienen la población más envejecida?
Según los resultados censales difundidos por el INEI, Puno registra 88 adultos mayores por cada 100 menores de 15 años, mientras que Moquegua alcanza 87. Estos valores corresponden al índice de envejecimiento, un indicador que permite comparar el peso relativo de las personas de 60 años o más frente a la población infantil. Aunque las cifras no significan que haya más adultos mayores que niños en ambas regiones, sí evidencian una brecha cada vez más estrecha entre generaciones.
El panorama también se refleja en la composición de la población nacional. En 2025, los menores de 15 años representaban el 22,7% de los habitantes del Perú, frente al 26,5% registrado en 2017. En contraste, las personas de 60 años o más aumentaron su participación del 11,7% al 14,8% durante el mismo periodo. Esta evolución confirma que el país está experimentando un cambio sostenido en su estructura demográfica, aunque el ritmo varía entre departamentos.
El envejecimiento poblacional avanza en todo el Perú
Otro dato que permite dimensionar esta transformación es el aumento de la edad promedio de los peruanos. De acuerdo con el INEI, este indicador pasó de 32 años en 2017 a 34,2 años en 2025. Al mismo tiempo, el índice nacional de envejecimiento subió de aproximadamente 44 a 65 adultos mayores por cada 100 menores de 15 años. En otras palabras, la población adulta mayor gana peso mientras disminuye la proporción de niños y adolescentes.
Esta tendencia no se limita a las regiones del sur. El crecimiento de la población adulta mayor plantea nuevos retos para los sistemas de salud, las pensiones, los servicios de cuidado y la infraestructura urbana. Será necesario adaptar la atención médica a una mayor demanda de tratamientos para enfermedades crónicas, mejorar la accesibilidad de los espacios públicos y fortalecer las redes de apoyo para quienes necesitan asistencia durante la vejez. La planificación anticipada será clave para responder a estas necesidades sin descuidar la educación y el bienestar de las generaciones jóvenes.
¿Cuándo habrá más adultos mayores que niños en el Perú?
Las proyecciones demográficas recogidas por el INEI advierten que, a partir de 2040, la población de 60 años o más podría superar en número a la población menor de 15 años. Este escenario marcaría un cambio importante para el país, pues obligaría a revisar las políticas públicas y la distribución de recursos de acuerdo con las necesidades de una sociedad con mayor presencia de adultos mayores.
El desafío será aprovechar la población que actualmente se encuentra en edad de trabajar —de 15 a 59 años— para fortalecer la economía, ampliar la cobertura de protección social y preparar los servicios públicos para los próximos años. En el caso de Puno y Moquegua, sus elevados índices de envejecimiento ofrecen una señal de alerta para las autoridades regionales: anticiparse a los cambios demográficos será fundamental para garantizar una mejor calidad de vida a las personas mayores y mantener oportunidades para las nuevas generaciones.
¿Qué significa el índice de envejecimiento y dónde supera los 200?
Este indicador compara la cantidad de personas de 60 años o más con la población de cero a 14 años. Un resultado de 100 significa que ambos grupos tienen el mismo tamaño; por encima de ese valor, los adultos mayores son más numerosos. Por eso, aunque Moquegua y Tacna presentan índices elevados frente al promedio peruano, en el conjunto de cada departamento todavía hay más menores de 15 años que personas adultas mayores. El índice tampoco debe confundirse con un porcentaje sobre la población total.
La situación cambia al observar determinadas provincias. En General Sánchez Cerro, en Moquegua, el índice llega a 209,6: equivale a cerca de 210 adultos mayores por cada 100 niños y adolescentes menores de 15 años. En Tarata, la provincia con el indicador más alto de Tacna, alcanza 194,1. Estas diferencias muestran que una cifra departamental puede ocultar realidades locales donde las necesidades de atención de la población mayor adquieren un peso mucho más marcado.
Migración, salud y cuidados: los desafíos detrás de las cifras
El envejecimiento convive con trayectorias distintas de crecimiento y migración. Entre 2017 y 2025, Moquegua sumó unos 13.000 habitantes y Tacna alrededor de 40.000. Sin embargo, durante el periodo 2020-2025, Moquegua registró más salidas hacia otros departamentos que llegadas: emigraron 12.174 personas e ingresaron 10.740. En Tacna ocurrió lo contrario, con 20.752 nuevos residentes procedentes de otras regiones y 14.085 salidas. Estos movimientos ayudan a contextualizar los cambios demográficos, aunque por sí solos no explican toda la composición por edades.
Los resultados también plantean retos para los servicios de salud, la accesibilidad y los cuidados. En Moquegua, el 21,5% de las personas de 60 años o más presenta alguna discapacidad; en Tacna, la proporción llega al 23,1%. Aunque la cobertura de seguro de salud alcanza al 95,9% y al 90,3% de sus respectivas poblaciones, contar con aseguramiento no equivale a medir la disponibilidad efectiva de atención. Las cifras permiten identificar dónde será necesario planificar servicios acordes con una población adulta mayor que tiene un peso importante en ambas regiones.


