Un recorrido habitual hacia sus casas terminó con dos escolares de 11 años obligados a limpiar una cúster de transporte público en Ayacucho. El hecho ocurrió el 28 de octubre, cuando uno de los menores derramó accidentalmente una gaseosa dentro de la unidad de la empresa Sucre, en el distrito de San Juan Bautista.
El cobrador y el conductor del vehículo, quienes retuvieron a ambos menores de edad, fueron condenados por el Poder Judicial a 15 meses de pena privativa de libertad suspendida por el delito de coacción. La sentencia, obtenida por la Sexta Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Huamanga, también estableció una reparación civil de S/ 1.300 para cada uno de los menores afectados.
Escolares fueron retenidos por trabajadores de transporte público tras derramar una gaseosa
Según las diligencias fiscales, los dos estudiantes de la institución educativa Miraflores abordaron la cúster alrededor de las 6:00 p. m. Durante el trayecto, un bache provocó que uno de ellos derramara accidentalmente su bebida. Ante lo sucedido, el cobrador le impidió llegar a la salida y le ordenó permanecer sentado, pese a que el niño lloraba y pedía que lo dejaran bajar en su paradero.
La unidad continuó hasta el final de su recorrido, donde ambos trabajadores obligaron a los menores a recoger los desperdicios y limpiar el interior del vehículo. En medio de esas labores, el cobrador empujó al escolar que había derramado la gaseosa cuando se dirigía a lavar el trapo utilizado. El menor sufrió contusiones en el muslo izquierdo, lesiones que quedaron registradas en un certificado médico legal.
Videos y peritajes permitieron acreditar la responsabilidad del chofer y el cobrador
La denuncia de los padres de familia permitió que la Policía Nacional interviniera en el caso. El 29 de octubre, un día después de los hechos, los efectivos detuvieron en flagrancia a los dos trabajadores, identificados como Z. C. C., de 22 años, quien se desempeñaba como cobrador, y W. F. T., de 27 años, conductor de la unidad involucrada.
Para sustentar la acusación durante el proceso inmediato, la Sexta Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Huamanga presentó diferentes elementos de convicción. Entre ellos se encontraron las actas de intervención policial, los peritajes médicos y psicológicos practicados, las declaraciones testimoniales y las grabaciones de las cámaras de seguridad del paradero. Estos registros respaldaron la investigación sobre la retención y las agresiones contra los escolares.


